El Areópago, también conocida como “La Colina de Ares”, es una gran roca (o pequeña colina) situada en el centro de Atenas, y que fue muy importante para los antiguos Griegos debido al uso que se le daba en aquella época.

No debes confundir esta colina con la colina de Filopapo (que se encuentra relativamente cerca) ni con la Colina del Licabeto, que además de que se encuentra más lejos, es más bien un pequeño monte.

Dónde está el Areópago

📷 Mapa de localización del Areópago en Atenas

El Areópago está a menos de 5 minutos a pie de La Acrópolis, nada más salir de ésta, hacia la derecha.

Es muy fácil encontrar esta colina ya que a nada que estés paseando por los alrededores del monumento principal de Atenas te toparás con ella.

De hecho, desde el Areópago se consiguen unas buenas imágenes de La Acrópolis (y del resto de la ciudad), así que si estás buscando un buen spot para sacar fotos, este puede ser uno de ellos.

Cuando llegues verás que hay 2 vías de subida, la clásica en el centro, forjada sobre la roca, y una escalera mejor habilitada en la izquierda. Nosotros te recomendamos que utilices la subida de la izquierda.

El Areópago está formado fundamentalmente de mármol y está realmente pulido debido al paso de miles de turistas; es muy fácil resbalar — un pequeño esguince puede estropear tus vacaciones.

📷 Vistas de la Acrópolis desde el Areópago

Historia y Función del Areópago

El nombre Areópago proviene de una mezcla del dios “Ares” (dios de la Guerra) y la palabra griega “pagos” (πάγος) que significa “gran roca”, ya que en esta roca fue donde Ares fue juzgado por dar muerte a un hijo de Poseidón.

El consejo del Areópago

Desde el año 480 a. C. hasta el 425 d. C., el Areópago fue el lugar donde se reunía la sede del Consejo que dictaminaba las leyes de la ciudad y juzgaba a quienes hubiesen cometido crímenes importantes.

San Pablo en el Areópago

Según la Biblia, cuando el apóstol San Pablo visitó Atenas en el año 54 d.C., dio un célebre discurso en esta roca para predicar la palabra de Dios. En la actualidad se puede ver una placa de bronce conmemorativa al pie del Areópago con el sermón original.