Kavala es una de las ciudades más bonitas de la Grecia continental: un anfiteatro de casas pasteles que cae al puerto, una acrópolis bizantina-otomana llamada Panagia y un acueducto romano (Kamares) atravesando el casco antiguo. Tiene aeropuerto propio (Chrysoupoli) con vuelos directos desde Atenas y conexiones internacionales en verano.
Como puerto, es la entrada natural a Thasos (1h 15min de ferry) y a Samotracia (en temporada). También conecta con Limnos y otras islas del Egeo Norte. La gastronomía es uno de sus puntos fuertes: pescado fresco, salines y restaurantes en torno al casco viejo de Panagia.