Ferry Atenas → Egina
Egina está tan cerca de Atenas que mucha gente la trata como una excursión de día, y eso es precisamente lo que arruina la experiencia. El ferry entre el Pireo y Egina sale cada hora durante el verano —hay hasta 28 salidas diarias en julio y agosto— pero los hidroalas de 35-40 minutos suelen estar llenos a las 9-10 de la mañana y de vuelta a las 18-19 h. El barco lento, de 70-80 minutos, tiene más sitio pero te roba dos horas largas si vas a hacer un round-trip. Si te apetece bañarte tranquilo en Marathonas o Aghia Marina, dormir una noche en Egina y volver el día siguiente cambia la jugada por completo.
Atenas tiene tres puertos
Cuando hablamos de "ferry desde Atenas" normalmente nos referimos al Pireo, el puerto principal y el único que conecta con prácticamente todas las islas griegas. Pero la capital tiene otros dos puertos secundarios con rutas propias: Rafina (a 25 min del aeropuerto, ideal para Cícladas Norte y Evia) y Lavrio (a 30 min del aeropuerto, especializado en Kea, Kythnos y Tracia).
Navieras que operan esta ruta
AEGEAN FLYING DOLPHINS
AEGINA FERRIES
CAPE VERDE
HELLENIC SEAWAYS
SARONIC Precios por tipo de plaza
Tarifa mínima por persona (ida) de cada categoría según los últimos datos de Ferryhopper.
Frecuencia por temporada
Número de salidas diarias previstas según los últimos datos de Ferryhopper.
Información práctica
Cinco compañías operan la ruta: Aegean Flying Dolphins y Hellenic Seaways con catamaranes rápidos (35-45 min, desde unos 13-15 €), y Aegina Ferries, Saronic y Cape Verde con ferries convencionales (70-85 min, desde 9,50 € sin vehículo). Los ferries lentos admiten coche y mascota; los hidroalas no. Salidas desde la Puerta E8 del Pireo, que está al final de la terminal —llega 30 minutos antes en temporada alta porque la cola para embarcar al rápido se forma rápido. En invierno la frecuencia baja a 8-10 ferries al día y los hidroalas pueden cancelarse si hay viento del sur.
Consejos del viajero
Si llegas a Atenas con poco tiempo y solo quieres ver una isla griega, Egina es la apuesta racional: 35 minutos de barco y estás en otro mundo. Llévate dinero en efectivo (varios chiringuitos y tabernas siguen sin admitir tarjeta), reserva en alguna pistachería de la zona del puerto (el pistacho de Egina tiene DOP y no se parece al que compras en España) y evita las tabernas pegadas al embarcadero. El templo de Afea, en el extremo este, requiere coche o autobús urbano y bien vale las dos horas que se le dedican. Si vas con niños, el ferry lento es más cómodo: tiene cubierta exterior y los hidroalas se sienten más como un avión que como un barco.