Ferry Mykonos → Tinos
El cruce más rentable del Egeo en cuanto a tiempo invertido por kilómetro de cambio cultural. Veinte minutos separan el ruido y los precios de Mykonos de la tranquilidad de Tinos, una isla que la mayoría de visitantes ni conoce y que tiene tabernas decentes a un tercio del precio. Hay hasta 14 salidas diarias en julio-agosto, así que es perfectamente factible hacer una excursión de día desde Mykonos para escapar del bullicio y volver por la tarde, o al revés: dormir barato en Tinos y bajar a fiesta cuando apetezca.
Navieras que operan esta ruta
BLUE STAR FERRIES
FAST FERRIES
GOLDEN STAR FERRIES
SEAJETS Precios por tipo de plaza
Tarifa mínima por persona (ida) de cada categoría según los últimos datos de Ferryhopper.
Frecuencia por temporada
Número de salidas diarias previstas según los últimos datos de Ferryhopper.
Información práctica
Tres compañías compiten: Seajets, Golden Star Ferries y Fast Ferries. Casi todos son catamaranes rápidos de 15-30 minutos, con tarifa desde 9 € sin vehículo. Los ferries convencionales de Blue Star (no en cada salida) son más estables si el meltemi sopla fuerte —en julio y agosto el viento del norte hace que los hidroalas zarandeen lo suyo a la salida del puerto de Mykonos. Si viajas con coche desde Mykonos, reserva sí o sí en agosto: solo Blue Star admite vehículos y las plazas vuelan. Tinos no tiene aeropuerto, así que esta ruta (más Rafina-Tinos) es la única vía de entrada.
Consejos del viajero
El error típico es asumir que Tinos es un "bonus" de medio día y aterrizar sin reserva de comida. La isla es famosa por su cocina —desde el queso volaki hasta los louza curados— y las dos o tres tabernas top (To Thalassaki en Isternia, Itan Ena Mikro Karavi en la Chora) se llenan en agosto. Si quieres entender por qué los griegos peregrinan aquí cada 15 de agosto, sube andando desde el puerto al santuario de Panagia Evangelistria: son 800 m cuesta arriba y muchas mujeres mayores los hacen de rodillas. Bajada por la avenida central, comida en una taberna y vuelta a Mykonos en el último ferry: itinerario perfecto.