El pueblo de Agios Efstratios
Llegar al pueblo de Agios Efstratios es como atravesar una puerta al pasado. El ferry te deja en un pequeño puerto donde los pescadores atan sus barcas de colores. A pocos metros, las primeras casas blancas con contraventanas azules te dan la bienvenida.
El pueblo actual no es el original. El terremoto del 19 de febrero de 1968, de magnitud 7,2, destruyó casi todo lo que había en la colina. Murieron 20 personas. Las casas de piedra se derrumbaron. En lugar de reconstruir arriba, los habitantes decidieron bajar al puerto. Así nació el nuevo pueblo, con casas modernas de estilo tradicional.
El paseo marítimo es el corazón de la vida social. Aquí se concentran las dos únicas tavernas del pueblo: Artemonas y Veranda. También hay un mini market, la gasolinera, la oficina de correos y el centro médico. Y por supuesto, los kafeneia donde los pescadores pasan las horas jugando al tavli.
Lo que hace especial a este pueblo es lo que no tiene. No hay discotecas. No hay tiendas de souvenirs. No hay colas de turistas con cámaras. En verano, alguna familia griega se suma a los pocos viajeros que llegan, pero nunca hay aglomeración.
No te vayas sin subir a la colina donde estaba el pueblo antiguo. Los restos de las casas de piedra, la pequeña iglesia en ruinas y los osarios crean una atmósfera melancólica pero fascinante. Las vistas del puerto y del Egeo desde arriba son impresionantes, sobre todo al atardecer.
Merece la pena sentarse en uno de los kafeneios del puerto al atardecer. Pedir un frappé frío. Y simplemente observar. Un barco que se aleja. Las gaviotas que sobrevuelan el puerto. El sol haciéndose pequeño en el horizonte. Ese es el verdadero lujo de Ai Stratis.