Myrtos es la imagen mental que casi todo el mundo tiene de Cefalonia. Una franja de 700 metros de guijarros blancos encerrada entre dos enormes acantilados verticales de piedra caliza igualmente blanca. El agua tiene un color azul lechoso característico, casi turquesa pálido, que se debe a la combinación del fondo de piedra clara, la profundidad inmediata y el oleaje constante que oxigena el agua.
Llegar tiene tanto valor como la propia playa. La carretera desciende serpenteando por la ladera y, en el mirador de Myrtos (señalizado, hay un pequeño aparcamiento), se ve la playa desde arriba en su mejor ángulo. Es la foto típica de las guías. Después la bajada por carretera asfaltada y serpenteante (con curvas muy cerradas) lleva unos 10 minutos hasta el aparcamiento de la playa. Está votada repetidamente entre las 10 playas más bonitas de Europa.
Ahora, el aviso necesario: Myrtos es espectacular pero no es la playa más cómoda de la isla. Aquí van los detalles que rara vez te cuentan.
Pain points reales:
- Guijarros grandes: no es arena, son cantos rodados blancos de tamaño medio-grande. Escarpines casi obligatorios para entrar al agua y para no resbalar dentro. Al sol queman.
- Profundidad inmediata: a 2-3 metros de la orilla ya cubre. El oleaje puede ser fuerte por la tarde con el viento del noroeste. Mal sitio para niños pequeños o nadadores poco confiados. Por la mañana suele estar más tranquilo.
- Sin sombra natural. Los acantilados son demasiado altos como para dar sombra real durante el día. Alquilar sombrilla + 2 tumbonas: 10-15 €. El chiringuito existe pero es básico.
- Aparcamiento: llena pronto. Llega antes de las 11h en julio-agosto, o ya después de las 17h cuando empieza a aclararse. A mediodía es un caos.
- Sin chiringuito decente para comer. Lleva picnic o sube al pueblo de Divarata (5 min en coche) para tabernas auténticas.
- Cuidado al bajar caminando. No bajes por el sendero antiguo desde el mirador: está cerrado por desprendimientos desde hace años. La carretera es la única vía segura.
Pese a todo, hay que ir. Pasar al menos un par de horas aquí, idealmente al atardecer, cuando los acantilados se tiñen de oro y se vacía la gente. Cerca puedes combinar con Assos (10 min en coche al norte) y con un café en el mirador. Para más opciones de playas, mira nuestra selección de las mejores playas de Cefalonia.