Aliki es la playa más interesante de Kimolos si te interesa la historia. Bajo el agua, a 2-4 metros de profundidad, duerme la ciudad antigua de Ellinika: una ciudad micénica que se hundió por un terremoto en el siglo VIII a.C. y que sigue ahí, parcialmente excavada, con muros, calles, restos de cerámica y los cimientos de un templo identificables a simple vista para cualquiera con mascarilla y tubo. Es una de las pocas playas de las Cícladas donde puedes nadar sobre arqueología sin pagar entrada ni guía.

Lo que vas a ver bajo el agua

La zona arqueológica se extiende a lo largo de unos 200 metros de orilla, en la parte oeste de la playa de Aliki. Lo más visible:

  • Restos de muros de bloques rectangulares cortados, a 1-3 metros de profundidad. Algunos forman ángulos claros que parecen calles.
  • Cimientos de un templo rectangular en la zona más al oeste, identificable por las hileras paralelas de piedras grandes.
  • Fragmentos de cerámica, especialmente después de temporales. No los toques, no los recojas: es patrimonio protegido.
  • La caldera natural del propio fondo marino, formada por la erosión, que aquí mezcla restos antiguos con piedras volcánicas.

La playa es zona arqueológica protegida. Significa: mira, fotografía, no toques nada, no excaves. Las multas son severas y los locales se lo toman en serio.

La playa en sí

Más allá de la arqueología, Aliki es una playa amplia, de arena dorada y guijarros pequeños, con caída moderada hacia el mar. Es menos "espectacular" visualmente que Prassa o más limpia que Bonatsa, pero compensa con su tamaño (350 metros), su mezcla de paisaje y la peculiar marisma trasera (una pequeña laguna salobre con vegetación y aves migratorias en primavera).

Hay un par de tabernas familiares en la zona oeste, un par de alojamientos modestos y un quiosco que abre solo en julio-agosto. Sombra: prácticamente nada salvo unos tamariscos jóvenes. Trae sombrilla.

Pain points reales

  • Snorkel obligatorio. Si vienes a Aliki sin mascarilla y tubo, te pierdes el 80% del interés. Cómpralos en Chorio o tráelos.
  • El meltemi. Al estar orientada al sur-este, queda algo protegida del meltemi del norte, pero no tanto como Bonatsa. Días de viento fuerte, el oleaje en la zona arqueológica enturbia el agua y no se ve nada.
  • Sombra muy limitada. Tamariscos jóvenes, todavía pequeños. Trae sombrilla portátil o reserva mesa en taberna.
  • Marisma con mosquitos al atardecer. En verano la laguna trasera trae mosquitos. Trae repelente si te quedas hasta tarde.

Combinaciones

Aliki funciona muy bien combinado con Bonatsa, que queda a 700 metros caminando. Plan ideal:

  • 10:00-13:00 — Aliki, snorkel sobre Ellinika y baño.
  • 13:30 — comida en taberna.
  • 14:30-18:00 — Bonatsa, siesta bajo tamarisco y baño tranquilo.
  • 19:00 — vuelta a Chorio para el atardecer.

Buceo

La escuela de buceo de Milos (Milos Diving Center, en Pollonia) organiza inmersiones guiadas sobre la zona arqueológica de Ellinika. Una inmersión cuesta unos 60-80 € con equipo. Es la mejor forma de ver los restos en detalle si te interesa la arqueología submarina. Para snorkel sencillo desde la orilla, no necesitas nada: a 50 metros de la arena ya estás sobre los primeros muros.

Información práctica

  • Distancia desde Psathi: 3 km (8 min coche).
  • Distancia desde Chorio: 4 km (10 min coche).
  • Aparcamiento: plaza pequeña pegada a la playa.
  • Bus: 2-3 conexiones diarias en julio-agosto.
  • Familias: apta, pero con más vigilancia que Bonatsa por las piedras del fondo arqueológico.
  • Equipamiento: mascarilla y tubo imprescindibles, sombrilla muy recomendable, escarpines útiles.

Para complementar la jornada arqueológica de Kimolos, después de Aliki sube a Chorio y visita el Museo Arqueológico del pueblo, donde se exponen piezas recuperadas precisamente de las excavaciones de Ellinika y del castillo.