Amorgós cambió en 1988. Ese año Luc Besson rodó Le Grand Bleu en sus aguas y la isla pasó de ser un secreto griego a peregrinación para fans de la película. Esta excursión recoge el guion: te embarca en un caique tradicional de madera (no lancha rápida), pasa una a una por las localizaciones del rodaje, te explica anécdotas que te perdiste y te deja bañarte exactamente donde Jacques Mayol "hablaba con los delfines".
El recorrido
Salida desde Katapola sobre las 10:00 en un caique de madera de unos 12 metros, capacidad máxima 10 personas. Bordea la costa este pasando por debajo del monasterio y para frente a la cala de Agia Anna, donde se rodó la mítica escena del salto. Una hora de baño, snorkel y fotos. Continúa hacia el sur hasta el naufragio del Olympia, que no aparece en la película pero es parada obligada. Comida sencilla a bordo (pescado a la parrilla, ensalada, vino blanco). Regreso por la costa con segunda parada de baño en Maltezi.
Lo que incluye
- Travesía en caique tradicional.
- Equipo de snorkel.
- Comida casera a bordo: pescado fresco, ensalada griega, pan, vino blanco local, agua, fruta.
- Capitán que cuenta anécdotas del rodaje (sí, conoció al equipo de Besson en 1988).
Pain points
- Velocidad: caique tradicional, máxima velocidad 9 nudos. No es para impacientes. Quien busca adrenalina, mejor la excursión RIB.
- Mareo: poco frecuente en este tipo de barco lento, pero con meltemi fuerte la travesía hasta Agia Anna puede agitar. Pastilla 30 min antes si eres sensible.
- Sombra a bordo: hay un toldo, pero no cubre todo el barco. Lleva crema y gorra.
- Aforo pequeño: 10 personas máximo. Reserva con tiempo en agosto.
- Vegetarianos: avisa al reservar; preparan ensalada y queso en lugar del pescado.
Cuándo
De mayo a octubre. Septiembre es probablemente el mejor mes: mar más estable, agua aún caliente, menos turismo. En agosto la salida es diaria pero con cupos llenos.
Combina con
Para una "inmersión completa" en El Gran Azul: por la noche, cena en una taberna de Hora, revisa la película antes de dormir. Al día siguiente, sube andando al monasterio por el sendero antiguo y reconoce los planos desde lo alto.