A pocos metros del monasterio bajo de Zoodochos Pigi, justo antes de iniciar el ascenso al monte Kalamos, se conservan los restos del Santuario de Apolo Aeglitis, uno de los lugares de culto más antiguos de las Cícladas y, según la leyenda, el origen mítico de Anafi.
El mito que hizo aparecer una isla
Cuenta el poeta Apolonio de Rodas en las Argonáuticas que, al volver Jasón y los Argonautas con el vellocino de oro, una tormenta nocturna estuvo a punto de hundir el Argo. Jasón rezó a Apolo, que con su arco lanzó un destello e hizo emerger una isla del mar para refugiar a los navegantes. La llamaron Anafé, "la que aparece", y los Argonautas fundaron en el lugar exacto un altar al dios. Mito o no, el culto a Apolo Aeglitis ("el resplandeciente") está documentado en Anafi desde el siglo VII a.C. y se mantuvo hasta época romana.
Qué queda hoy
El conjunto, parcialmente excavado, incluye los cimientos del templo dorio, fragmentos de columnas reaprovechadas, un altar circular y partes del muro perimetral. La piedra dominante es una cuarcita brillante que en pleno sol parece tener luz propia, justo como sugiere el epíteto del dios. Lo más curioso es que el monasterio bizantino de Zoodochos Pigi se construyó literalmente encima del santuario en el siglo IX, reutilizando muchos sillares y columnas paganos: si te fijas en los muros del monasterio, verás fustes de mármol clásicos empotrados.
Pain points
- No hay paneles informativos en español, solo griego e inglés y algo descoloridos. Conviene llegar con un poco de contexto leído.
- No hay guía. Es visita libre, autodirigida y de unos 20-30 minutos.
- Sombra escasa. Lleva agua, especialmente si vas a continuar subiendo al monasterio alto de Kalamiotissa después.
Cómo combinarlo
La visita se hace de paso entre el monasterio bajo y el inicio del sendero a la cumbre: 7 minutos a pie cuesta arriba desde el aparcamiento. Es parada obligatoria si vas a subir al monolito y se complementa muy bien con un baño posterior en Monastiri, a 10 minutos. Para entender mejor el contexto cicládico clásico, los hallazgos más importantes de la isla se exponen en el pequeño Museo Arqueológico de Anafi en Chora, abierto en temporada.