El casco antiguo de Corfú, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2007, es una de las pocas joyas urbanas que ha sobrevivido casi intacta en Grecia. Aquí no estás en Atenas ni en el Egeo: estás en un trozo de Venecia trasplantado al Jónico, con cuatro siglos de Repúblicas Serenísimas encima, dos décadas francesas y cincuenta años británicos para acabar de redondear la mezcla. El resultado es un laberinto de calles estrechas (los locales las llaman kantounia), edificios de seis plantas, plazas adoquinadas y dos fortalezas mirándose desde sendas penínsulas de roca.

Llegando al casco antiguo desde el puerto nuevo o desde la plaza San Rocco, lo primero que sorprende es la altura: aquí los edificios alcanzan los seis y siete pisos, una rareza en Grecia, donde el resto del país construye bajo. El motivo es histórico: dentro de las murallas venecianas el suelo era escaso y se construyó hacia arriba, igual que en la propia Venecia. Las calles principales son la Nikiforou Theotoki y la Filarmonikis, llenas de tiendas, joyerías de plata y panaderías que venden bougatsa, mandolato y kumquat liqueur a partes iguales.

El corazón ceremonial de la ciudad es la Plateia Spianada, oficialmente la plaza más grande de los Balcanes. Es enorme, partida en dos por la calle peatonal Dousmani: la mitad sur funciona como parque arbolado con palmeras, la norte está vacía y sirve de campo de cricket los domingos (legado británico) y de pista de carrera durante el carnaval. Bordeándola por el oeste está el Liston, una arcada de cuatro plantas que los franceses copiaron de la Rue de Rivoli parisina hacia 1807. Sentarse a tomar un café en uno de los cafés del Liston es caro (4-5 € el café) pero forma parte del ritual corfiota.

Las dos fortalezas marcan los extremos del casco antiguo. La Fortaleza Vieja (Palaio Frourio) se construyó sobre dos colinas de roca al este, asomada al mar; data del siglo VI bizantino y fue ampliada por los venecianos. Se accede cruzando un foso lleno de agua de mar (el contrafossa). Arriba: vistas espectaculares, una iglesia neoclásica británica (San Jorge) y restos militares. Entrada 6 €, abre de 8:00 a 20:00. La Fortaleza Nueva (Neo Frourio), al noroeste, es del siglo XVI veneciano y aún más imponente desde fuera; la entrada es solo 3 € y suele estar mucho menos visitada.

El barrio más fotogénico es el Campiello, justo detrás del Liston. Aquí las calles se estrechan hasta el metro y medio, la colada se tiende entre balcones enfrentados, las gatas duermen sobre las escaleras y se asoman pequeñas iglesias ortodoxas en cada vuelta. Es muy fácil perderse, en el sentido literal: el GPS falla por la altura de los edificios. No pasa nada, sigues caminando y acabarás saliendo a una plaza conocida. La iglesia más importante del barrio es la de Agios Spyridon, patrón de Corfú, donde se conservan sus reliquias y se hacen cuatro grandes procesiones al año.

Pain points reales:

  • Calor en agosto: entre los edificios altos el aire no circula, las callejuelas pueden alcanzar 38 °C al mediodía. Recorre el casco antiguo a primera hora (antes de las 11:00) o al atardecer.
  • Cruceros: cuando atracan dos o tres cruceros simultáneamente (frecuente en julio-septiembre), el casco antiguo se satura entre las 10:00 y las 15:00. Verifica el calendario en el sitio del puerto y planifica las visitas a museos en horas valle.
  • Aparcar: no intentes meterte en coche dentro del casco. Hay aparcamiento de pago en el puerto nuevo (8-10 €/día) y la zona de los Royal Gardens es zona azul. Camina o coge un taxi de 5 €.
  • Precios cafetería del Liston: son caros (café 4-5 €, cerveza 6 €). Si solo quieres sentarte a mirar gente, en plazas a dos calles encuentras tarifa local (2-2,5 € el café).
  • Cierre de tiendas a la siesta: muchas pequeñas tiendas cierran entre las 14:30 y las 17:30, sobre todo fuera de la calle principal.

El casco antiguo combina bien con una visita a sus museos principales: el Museo de Arte Asiático, uno de los más singulares de Grecia, y el recién renovado Museo Arqueológico. Si quieres entender mejor cómo está organizada la isla y dónde alojarte, vuelve a la guía de Corfú.