Ftenagia es la playa que todo el mundo recomienda cuando alguien pregunta cuál es la mejor de Halki. Es una cala pequeña, no llega a los 150 metros de longitud, con guijarros blancos pulidos por el mar y un agua tan transparente que se ve el fondo a cinco metros sin esfuerzo. Está orientada al este, lo que significa que recibe sol desde primera hora de la mañana hasta media tarde, momento en que la sombra de las rocas del cabo empieza a comerse la playa. Para quien busque sombra natural a las tres de la tarde, Ftenagia tiene esa ventaja sobre Pondamos.

Llegar es parte del encanto. Desde el puerto de Emborios, se sale por el lado este (donde están las últimas tabernas del muelle) y se coge un sendero costero que va serpenteando por las rocas, bordeando el cabo, durante unos veinte minutos. El camino está marcado pero no es totalmente plano: hay tramos de bajada por escalones de piedra y zonas con loose rock que conviene caminar con zapatillas, no chanclas. La recompensa es ir descubriendo a izquierda y derecha varios pequeños calanques de agua azul donde, si tienes ganas, te puedes parar a hacer un baño rápido. Hay tres bahías intermedias antes de llegar a Ftenagia, todas accesibles y normalmente vacías. Otra opción más cómoda es la barca-taxi que sale del puerto principal de Emborios cada mañana y te deja directamente en la playa, evitando el sendero. Cuesta entre 5 y 8 euros por trayecto.

Lo que hace especial a Ftenagia es la combinación de tres factores: el agua excepcional, la sensación de aislamiento (estás a un kilómetro y medio del pueblo, no se oye ni se ve la marina) y la presencia de una pequeña taberna estacional que abre en julio y agosto. La taberna Pinokio, gestionada por una familia local, alquila tumbonas con sombrilla por unos 10 euros el día, sirve souvlaki, ensalada griega y bebidas frías. No es un chiringuito de revista, es un sitio sencillo, con mesas de plástico bajo una pérgola de cañizo y nevera con coca colas y cervezas Mythos. Pero es suficiente para no tener que cargar con la nevera desde el pueblo.

Sobre las dudas habituales: la sombra es escasa, las rocas del cabo solo dan sombra a partir de las cuatro o cinco de la tarde. Si vienes en horas centrales y no alquilas tumbona de la taberna, lleva sombrilla propia, gorra y mucha protección solar (factor 50 mínimo). El fondo marino es de cantos rodados blancos, agradable al pisar pero no liso: se recomienda calzado de neopreno para entrar al agua, especialmente para niños. La accesibilidad para personas con movilidad reducida es limitada: el sendero tiene escalones y la propia playa es de guijarros, así que no es la mejor opción para sillas de ruedas. Quienes necesiten accesibilidad fácil tienen mejor opción en Pondamos.

Snorkel: Ftenagia es de las mejores playas de la isla para nadar con tubo. El cabo este de la cala es rocoso y forma pequeñas grutas donde se refugian sargos, salpas, doncellas y, con suerte, algún pulpo joven. La visibilidad es excepcional, fácilmente veinte metros. Si te animas a alejarte un poco más allá del cabo (siempre con boya de señalización), entras en zona de praderas de posidonia donde es frecuente avistar tortuga boba descansando en el fondo. La isla forma parte del corredor migratorio de Caretta caretta entre Turquía y Libia.

Sobre el aforo: en agosto Ftenagia se llena. No al nivel de Mykonos ni de Lindos, ni de lejos, pero las cuarenta tumbonas de la taberna se ocupan antes de mediodía. Para tener sitio, llega antes de las once. En junio o septiembre la playa está prácticamente vacía cualquier día de la semana y puedes elegir tu cala favorita. El pico de masificación son los días en que llegan los cruceros de excursión desde Rodas (normalmente martes y jueves), que dejan a 100 o 150 personas durante tres horas. Si quieres evitarlos, pregunta en Zifos Travel qué días hay barco programado.

Para combinar visita: lo más natural es bañarse en Ftenagia por la mañana, volver caminando al pueblo, comer en una taberna del muelle y dedicar la tarde a callejear Emborios y subir al mirador alto. Si quieres una jornada de dos playas, otra opción es coger la barca-taxi de las 10:00 a Areta (en el extremo norte de la isla, mucho más salvaje), pasar allí cuatro horas, y volver a Emborios a las 14:00 para hacer Ftenagia caminando por la tarde. Es una buena manera de probar las dos caras de la costa de Halki en un solo día.