Pocas playas concentran tantas capas de interés como Nas. Es a la vez una de las playas más bonitas de Ikaria, un yacimiento arqueológico, un punto clave del senderismo de la costa norte y un símbolo cultural para los ikariotas. Está a 4 kilómetros al oeste de Armenistis, en la desembocadura del río Halaris, que forma un pequeño cañón verde antes de morir en el mar. El contraste entre el verde del río, los acantilados rocosos y el azul intenso del mar es de los más fotografiados de la isla.
A diferencia de Mesachti, Nas no es una playa cómoda en sentido convencional. Es pequeña (apenas 100 metros), de cantos rodados más que de arena, con descenso por escalones rústicos y sin sombrillas alquiladas. Pero esa "incomodidad" es precisamente lo que conserva su carácter. Aquí no vienen los autobuses turísticos: viene gente que quiere mar, paisaje y un día sin demasiados servicios alrededor.
El templo de Artemisa Tauropolos
En la parte oeste de la playa, justo donde el acantilado empieza a subir, todavía se conservan los cimientos del templo arcaico de Artemisa Tauropolos, datado en el siglo VI a. C. Es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Ikaria y uno de los pocos templos griegos cuyas piedras descansan literalmente sobre la arena. No hay vallas ni guardias: puedes acercarte, sentarte entre los bloques y disfrutar de algo que en cualquier otro país estaría detrás de una valla con audioguía. Respeta el espacio: no escales sobre los muros, no muevas piedras y, por supuesto, no te lleves nada.
Para quien tenga interés histórico, una pequeña excursión adicional: junto al templo arranca un sendero que sube siguiendo el cañón del río Halaris durante unos 30 minutos. La caminata atraviesa un bosque ripario sorprendente y termina en pequeñas piscinas naturales del río donde refrescarse. Lleva calzado adecuado.
Nudismo, ambiente, qué esperar
Nas es una playa históricamente asociada al nudismo y al ambiente alternativo. No es un nudismo obligatorio ni mucho menos: en julio y agosto verás de todo, gente en bañador convencional y gente sin nada, y nadie hace aspavientos. El ambiente es relajado, hippie en el buen sentido, con grupos de jóvenes europeos haciendo yoga al atardecer, parejas leyendo y familias con niños. La playa nunca llega a masificarse del todo porque el espacio es limitado: cuando hay 60-80 personas ya parece llena.
El agua es de un azul muy intenso, transparente, con fondo de cantos y algunas zonas rocosas perfectas para snorkel. Pero ojo: hay corrientes notables sobre todo en días de viento. No te alejes mucho de la orilla y, si traes niños, no los pierdas de vista.
Pain points
Los habituales: descenso/ascenso por escalones (no apto para movilidad reducida, llevable para mayores con calma), zero sombra natural en la orilla (los acantilados dan algo de sombra hacia el este por la tarde), nada de sombrillas alquiladas (trae la tuya o resígnate al sol pleno), y servicios solo arriba. Las dos tabernas del acantilado, ambas con vistas espectaculares (la mejor para atardecer es Thea, donde también puedes alquilar habitaciones por unos 40 €), funcionan para comer pero implican subir.
El viento norte (meltemi) puede hacer que la playa sea poco confortable en julio-agosto algunos días: el oleaje rompe directamente contra los cantos y eso, sumado al viento que sube por el cañón, hace que la sensación sea fría incluso con 32 °C ambiente. Plan B: cruzar a Livadi o Mesachti, que están a menos de 10 minutos en coche y mucho más protegidas.
Atardecer
El atardecer en Nas es probablemente el mejor de toda Ikaria. El sol cae justo enfrente, entre el mar abierto y los acantilados, y la luz dorada baña la playa y los restos del templo. Sentarse en la taberna Thea con un ouzo y una pikilia (tabla de mezze) mientras el sol se pone es uno de esos planes que justifican el viaje a la isla. Aviso: a finales de julio y agosto la taberna se llena y no aceptan reservas, ven con tiempo o resígnate a esperar mesa.
Otras combinaciones lógicas: pasar la mañana en Mesachti con surf o SUP, comer en Armenistis, tarde en Nas y atardecer en Thea. Un día perfecto en Ikaria.