Paradise es la playa que hizo de Mykonos «la Mykonos». En los años 60 y sobre todo 70, cuando el resto de Europa era hostil, la escena gay internacional se apropió de este arenal en la costa sur, y a partir de ahí se difundió el mito: playa nudista, fiesta hasta el amanecer, ambiente libertario. Todo lo que hoy es cliché empezó aquí.

Cinco décadas después, Paradise sigue funcionando pero ha cambiado de piel: es más comercial, más caro y con menos ambiente estrictamente gay (para eso hoy la referencia es la vecina Super Paradise y sobre todo los eventos privados de Elia). Pero como fenómeno beach-club sigue siendo el más grande del Egeo.

Cómo es la playa

Son unos 400 metros de arena dorada gruesa, aguas transparentes y fondo suave. La franja está claramente dividida en tres:

  • Extremo oeste: la zona del camping (Paradise Beach Camping y Paraga Beach Camping, los únicos de Mykonos) y de los alojamientos mochileros. Zona más «pública», con toallas propias y música más baja.
  • Centro: los grandes clubs, Paradise Beach Club y Tropicana Beach Bar. Aquí es donde arranca la fiesta de día a partir de las 15:00 con DJs internacionales, botellas de champán a 300-500 €, y la escena de bikinis y camisas hawaianas que has visto en Instagram.
  • Extremo este: menos frenético, con Guapaloca Beach Bar y una zona algo más tranquila.

Pain points reales

Sombra: casi ninguna natural, y prácticamente toda la primera línea está ocupada por tumbonas de pago (60-150 € por dos). Si no pagas tumbona, tráete sombrilla propia o resígnate a un rincón alejado con menos servicio.

Precios: una tumbona en primera línea del club central en agosto son 100-200 € por dos personas (con consumición mínima obligatoria de 100-150 €). El menú de comida ronda 30-50 € el plato principal. Si tu presupuesto no es acorde, no vengas a este club: hay opciones más razonables en las esquinas y en la zona del camping.

Ruido y calor: el volumen de la música en el club central es alto todo el día y por la noche es discoteca a cielo abierto. Si vienes con niños o buscas relajarte, esta no es tu playa. Prueba Panormos o Agios Sostis en el norte.

Familias con niños pequeños: no es apta. La energía es exclusivamente adulta, el nudismo/topless es normal, y las botellas de alcohol circulan desde media mañana. Con niños, mira Ornos o Platis Gialos.

Cómo hacer Paradise razonable

  • Ve a media mañana (10:00-13:00) para el baño y márchate antes del pico de la fiesta. La arena está más limpia, hay tumbona disponible sin cola, y ves lo mejor de la playa en modo tranquilo.
  • Si vas al beach club, planea presupuesto: mínimo 80-120 € por persona con dos consumiciones y una comida ligera.
  • Si vienes de fiesta, mejor a partir de las 17:00 y planifica salida en sea taxi (mucho más fácil que en coche saturado).
  • Alojamiento en el camping: la única opción por debajo de 60 € por noche en toda la isla. Bungalows básicos por 35-55 €, tienda propia por 15-25 €. Reserva con antelación en verano.

Fiesta y noche

Los famosos Paradise Pool Parties (todos los días de julio y agosto) empiezan sobre las 16:00 y se extienden hasta el atardecer. Después, la fiesta se traslada a Cavo Paradiso, la discoteca oficial del sitio, encaramada en un acantilado sobre la playa: DJs de nivel internacional (David Guetta, Solomun, Peggy Gou han tocado aquí en veranos recientes), entrada 30-70 € según la sesión, apertura sobre las 02:00 y cierre al amanecer.

Es el circuito clásico del party island. Si esto es lo que buscas, Paradise cumple con creces. Si no es lo tuyo, hay muchas playas mejores en la isla.

Sea taxi y combinaciones

La red de barcas rápidas entre las playas del sur permite hacer un plan «tres playas en un día»: Ornos por la mañana con niños o pareja, Paradise al mediodía para comer, Super Paradise por la tarde. Cada trayecto 8-15 €.

Paradise es un fenómeno cultural más que una playa en el sentido tradicional. Si sabes lo que vas a encontrar, hay poco que perder: un día es suficiente para entender de qué va y para saltar a playas más honestas para el resto de tu estancia. Combinar con la visita al monasterio Panagia Tourliani por la tarde es una manera curiosa de ver los dos extremos de la isla el mismo día.