Fokos es la anti-Paradise. Está en el norte de Mykonos, a 15 kilómetros del circo del sur pero a un mundo de distancia. Aquí no hay clubs, no hay tumbonas, no hay DJs. Hay una única taberna al pie del agua, unas cuantas familias mikonias tomando el sol al modo antiguo (toalla directamente sobre la arena, sombrilla propia), y un viento que casi siempre sopla con fuerza recordándote por qué llaman a esta isla «de los vientos».
Es la playa que compensa todo lo demás. La que vas a recordar mucho más que Paradise.
La cala
Fokos es una cala protegida por dos brazos de tierra que forman un arco casi cerrado. La arena es gruesa mezclada con guijarros blancos, no la típica arena polvo de las playas del sur, pero el resultado es un agua increíblemente transparente (sin turbidez porque las piedras no se levantan al pisar) que en días de calma es literalmente cristal.
Los 200 metros de playa se dividen en tres zonas:
- Centro: donde va la mayoría, con acceso directo desde el aparcamiento y a un minuto de la taberna.
- Flanco oeste: pequeña zona semi-nudista informal, muy tranquila.
- Flanco este: rocas y calas mínimas, populares para snorkel.
Sobre el viento: Fokos está expuesta al meltemi del norte. En julio y agosto el viento puede soplar fuerza 5-6 y hace que la playa sea incómoda para pasar el día entero: la arena se levanta y las sombrillas vuelan. Los días de meltemi son perfectos para windsurfistas y para nadadores fuertes, pero pesados para tumbarse al sol. Los días de calma (los llamados «días de bonanza», más frecuentes en junio y septiembre) son un lujo.
Fokos Taverna
La única taberna del sitio es una institución mikonia. La familia Kousathanas (varias generaciones) lleva pescando y cocinando aquí desde hace décadas. La carta es corta y honesta:
- Pescado del día a la brasa (dorada, lubina, salmonete, según lo que haya entrado por la mañana): 40-55 € el kilo.
- Cordero al horno de la propia granja familiar: 22 €.
- Ensalada mikonia con kopanisti (queso azul suave local) y tomate seco: 12 €.
- Vino de la casa (Nykteri de Santorini, Assyrtiko cíclada): 22-30 € la botella.
Se cena mirando al mar, con las mesas literalmente en la arena y los pies en el guijarro. Es una de las cenas más honestas y memorables que puedes hacer en Mykonos, sin el postureo de Chora. Precio total por persona: 40-55 € con vino. Reservar en verano es imprescindible: teléfono +30 22890 71600, o pasarse por la mañana.
Pain points reales
- Solo se llega en coche o quad. No hay bus, no hay sea taxi. Los últimos 2 km son pista de tierra (transitable con cuidado, evitable si vas con cabriolet o coche muy bajo). Los taxis desde Chora cobran 40-50 € solo ida (60-70 € si les haces esperar para llevarte de vuelta).
- Cero servicios excepto la taberna. No hay duchas, ni cambiadores, ni socorrista, ni farmacia cerca. Ven preparado: sombrilla, agua abundante, protector solar, algo de comer si vas a estar todo el día.
- En agosto con meltemi es incómodo. Consulta el pronóstico de viento en Windy.com antes de venir. Si el viento pasa de 30 km/h, mejor cambia de plan y ve a una playa del sur.
- Aparcamiento limitado: hay hueco para unos 40 coches en el final de la pista. En agosto se llena hacia las 12:00. Llega temprano o al atardecer para cenar.
Plan sugerido
Con niños o pareja tranquila:
- 11:00: llegar en coche.
- 11:30-14:00: baño, snorkel en el flanco este.
- 14:30: comida en Fokos Taverna con reserva previa.
- 16:00: siesta a la sombra de la taberna (los tamariscos dan sombra al fondo de la playa).
- 17:30-19:00: último baño y vuelta.
Para pareja o solo:
- 17:30: llegar al final de la tarde, evitar el sol duro.
- 18:00-20:00: baño con luz suave y sin gente.
- 20:30: cena en Fokos Taverna con el sol poniéndose (aunque el sol se pone al oeste y desde Fokos no se ve directamente, la luz sobre el mar sigue siendo hermosa).
- 22:30: vuelta con precaución en la pista de tierra.
Fokos no es una playa para todo el mundo. Es incómoda, ventosa, limitada. Pero para quien busca una tarde real de Mykonos, sin postureo y con el sabor de la isla anterior al boom, no hay competencia. Combínala con la visita a Ano Mera (a 5 km, en el camino desde Chora) para hacer una jornada completa en el interior y norte de la isla.