Íbamos subiendo por las callejuelas de Ano Syros cuando escuchamos un bouzouki saliendo de una ventana. Siguiendo la música llegamos a una plaza con una estatua de un hombre con su instrumento y, al lado, la puerta de un museo diminuto. Era el museo de Markos Vamvakaris, y aquella música, no podía ser de otra forma, era rebetiko.

Quién fue Markos Vamvakaris

Markos Vamvakaris (1905-1972) nació en Ano Syros en una familia católica humilde. De niño se fue al Pireo, donde trabajó de estibador, de carnicero y de lo que salía, en los ambientes portuarios donde nació el rebetiko, la música de los refugiados, los marginados y los puertos, a menudo comparada con el blues o el fado.

Markos aprendió a tocar el bouzouki allí y se convirtió en el primer gran nombre del género. En los años treinta grabó canciones que todavía hoy cualquier griego reconoce, con una voz ronca e inconfundible. Por eso se le llama el patriarca del rebetiko.

Nunca olvidó su isla. Una de sus canciones más famosas está dedicada a las noches de Syros, «Frangosyriani», la muchacha católica de Syros, y es casi un himno local.

Qué vas a ver

El museo es pequeño, una casa tradicional del casco medieval con unas pocas salas. Dentro encontrarás:

  • Fotografías de Markos en distintas épocas, con sus compañeros de música y en los cafés del Pireo.
  • Objetos personales y documentos.
  • Discos y grabaciones originales.
  • Instrumentos, incluido un bouzouki.
  • Información sobre el rebetiko y su contexto histórico.

Fuera, en la plaza, está su estatua con el bouzouki, el lugar donde todo el mundo se hace la foto.

¿Merece la pena?

Sí, si te interesa la música o la cultura griega popular. Es una visita corta y barata que añade una capa emocional a tu paseo por Ano Syros. Si nunca has escuchado rebetiko, ponte unas canciones de Markos en el móvil antes de subir: la experiencia cambia por completo.

Si no te interesa la música, puedes limitarte a la foto con la estatua y seguir el paseo hacia la catedral de San Jorge.

Información en inglés

Hay algunos textos en inglés, aunque no tantos como en los grandes museos. El encargado a veces cuenta anécdotas a los visitantes, y eso vale más que cualquier panel.

Cuánto tiempo necesitas

Entre 20 y 30 minutos. Es un museo para entrar de paso dentro de la visita a Ano Syros.

Horarios y precios

Abre principalmente en verano, con horario de mañana y de tarde-noche, y la entrada es simbólica (pocos euros). En temporada baja puede estar cerrado o abrir de forma irregular, así que no subas solo para verlo sin confirmar.

Accesibilidad

Está en pleno casco medieval de Ano Syros, al que se llega por escaleras y calles empinadas. No es accesible para sillas de ruedas.

Escuchar rebetiko en Syros

La mejor forma de completar la visita es escuchar rebetiko en directo. Algunas tabernas de Ano Syros y de Ermoupoli tienen música en vivo, sobre todo en verano y fines de semana. Cada año, en verano, suele organizarse también un festival de rebetiko en honor a Markos. Te lo contamos en nuestra actividad de noches de rebetiko en Syros.

Consejos

  • Ve al atardecer y enlaza con una cena en Ano Syros.
  • Lleva dinero en efectivo para la entrada.
  • Escucha antes «Frangosyriani», la canción más famosa sobre la isla.

Este museo es un pequeño tesoro para entender el alma de Syros. Si te interesa la música tradicional griega, en Ikaria los panigiria de verano son otra experiencia musical inolvidable.