Si tuviéramos que elegir una sola cala de la costa oeste de Zante para volver, sería esta. Porto Limnionas no es una playa en el sentido clásico: no tiene ni un grano de arena. Es una lengua de mar estrecha entre paredes de caliza, con un agua tan transparente que desde arriba se ve el fondo a diez metros, y un par de plataformas de roca plana donde tumbarse a tomar el sol.

Cómo es

Al llegar, la carretera muere en una pequeña explanada con una taberna. Desde allí se baja por unos escalones a las rocas, que en algunos tramos forman losas planas casi como una terraza natural. El agua es profunda desde el primer momento, de un azul turquesa intenso en las zonas soleadas y de un azul marino en las sombras.

La cala se adentra unos cien metros tierra adentro como un fiordo pequeño. A los lados hay recovecos, pequeñas cuevas y entrantes donde la luz juega con el agua. Es un paraíso para el snorkel: peces, erizos, fondos rocosos y una visibilidad excelente.

Pain points reales

  • Sin arena: si viajas con niños pequeños que quieren hacer castillos o no saben nadar, no es tu playa. Mejor Gerakas o las playas del este.
  • Entrada al agua: desde las rocas, con escalerillas metálicas o directamente saltando. Unos escarpines vienen muy bien, la roca es rugosa y hay erizos.
  • Sombra: casi ninguna en las rocas. La taberna tiene sombra, y algunos rincones quedan en sombra por la tarde.
  • Espacio: es pequeña. En julio y agosto, entre las 11:00 y las 16:00, las rocas se llenan y llegan barcos de excursión que fondean en la boca de la cala. Ve temprano.
  • Aparcamiento: escaso. A mediodía en agosto hay que dejar el coche en la carretera y caminar un poco.
  • Saltos: muchos se tiran desde las rocas altas. Comprueba siempre la profundidad y no saltes donde haya bañistas o barcos.

La taberna y el atardecer

La taberna de Porto Limnionas tiene una terraza colgada sobre la cala y, por estar en la costa oeste, es uno de los mejores sitios de la isla para cenar viendo el atardecer. Pescado fresco, ensaladas, precios algo más altos que en el interior (pagas la vista), pero razonables. En temporada alta reserva para la puesta de sol.

Cuándo ir

A primera hora de la mañana, para tener las rocas casi para ti y el agua en calma. El sol ilumina la cala de lleno a mediodía, que es cuando el color es más intenso, pero también cuando hay más gente. Si vas a última hora, quédate a cenar.

Con viento fuerte del oeste, la entrada al agua puede ser peligrosa por el oleaje contra las rocas. Ese día, mejor una playa de la costa este.

Alrededores

Muy cerca está Porto Roxa, otra cala de roca parecida, algo más concurrida, y algo más al sur, la playa de Korakonisi, con formaciones rocosas espectaculares. Por la tarde, sube al pueblo de Kampi, el mejor atardecer de la isla desde lo alto de los acantilados.

Estas calas del oeste son el contrapunto perfecto a la famosa playa de Navagio, que solo se puede ver desde el agua. Aquí, en cambio, sí puedes extender la toalla. Más ideas en la guía de Zakynthos.