Hay pueblos cicládicos que parecen hechos para Instagram y hay pueblos cicládicos que sencillamente son. Hora de Amorgós pertenece a los segundos. Está a 320 m sobre el mar, en lo alto de una loma plana barrida por el viento, y se construyó así adrede: lejos de la costa, escondida del horizonte, para que los piratas que asolaban el Egeo en los siglos XV-XVII no la vieran desde el agua.

Qué hacer aquí

Caminar sin mapa. En serio. La gracia de Hora son las cuatro o cinco callejuelas principales que se enredan, los pasajes con arcos blancos, los patios con buganvilla y las plazas con iglesia minúscula encajada entre dos casas. No te pierdes; en quince minutos ya conoces todos los recovecos. Lo bueno empieza cuando dejas de buscar el "punto de Instagram" y te sientas en el primer kafenio que veas.

El castillo veneciano

En el extremo sur del pueblo, asomado al precipicio, queda el muñón rocoso del castillo veneciano (s. XIII), construido por la familia Ghisi para defender la isla. Quedan poca cosa más que las paredes exteriores, pero la subida (cinco minutos) regala las mejores vistas sobre la isla, los molinos de viento, y en días claros se ve hasta las Pequeñas Cícladas.

Los molinos

Justo a la salida noreste de Hora hay una hilera de cinco molinos de viento blancos en perfecto estado. Algunos están restaurados, otros conservan el armazón de madera original. Es el mirador más visitado al atardecer y donde mejor se entiende por qué los habitantes de Amorgós eligieron este sitio: el viento aquí no para nunca, y eso hizo de Hora durante siglos un emplazamiento ideal para moler grano.

Pain points

  • Aparcamiento: el coche se queda fuera del pueblo, en uno de los dos parkings de la entrada. En agosto se llenan a las 11:00.
  • Calor: aunque está a 320 m y siempre corre brisa, no hay apenas sombra en las plazas. Lleva sombrero y agua.
  • Cuestas: el pueblo es plano por dentro, pero la subida desde el aparcamiento del castillo es pronunciada.
  • Comida: pocas tabernas y se llenan rápido. Reserva si vas en agosto.

Tabernas y kafenia

Hora tiene fama merecida de buena mesa. Tres lugares fáciles de encontrar: Liotrivi (cocina amorgina familiar, prueba el patatato de cabra), Jazzmin (cócteles y vistas) y el viejo Kafenio Loza en la plaza principal, donde el griego que te sirve el café también te explica de dónde sales.

Cómo llegar

Hora está en mitad de la isla, equidistante entre los dos puertos. Desde Katapola son 10 min en coche o 35 min andando por un sendero antiguo precioso. Desde Aegiali son 30 min en coche. El bus público enlaza los tres puntos varias veces al día. Combínalo con la visita al monasterio de Hozoviotissa, que está a solo 3 km al este.