Drogarati es la otra gran cueva de Cefalonia, y aunque suele quedar a la sombra de la famosa Melissani, merece la visita por sus propios méritos. Se encuentra a 8 km del pueblo de Sami, cerca de Chaliotata, y se descubrió hace unos 300 años cuando un terremoto local abrió su entrada. Está abierta al público desde 1963.

Lo que vas a ver es muy diferente a Melissani: aquí no hay barca ni lago, sino una gran cámara subterránea seca de unos 65 m de largo, 45 m de ancho y 20 m de altura, repleta de estalactitas y estalagmitas que llevan 150 millones de años formándose gota a gota. Algunas columnas tienen el grosor de un árbol grande. La iluminación está bien resuelta, sin sobrecargar de luces, y el ambiente es fresco y húmedo todo el año (15-18 °C dentro, contraste brutal con el calor del exterior en agosto).

La acústica del lugar es tan buena que el espacio principal, llamado Sala del Apoteosis, se ha usado para conciertos clásicos. Si tienes suerte y coincides con un evento, no lo dejes pasar; aunque no haya nada programado, prueba a tararear algo bajito y se nota el eco profundo.

Pain points reales:

  • Acceso: hay que bajar unos 80 escalones empinados y resbaladizos (suelo húmedo). Si tienes problemas de movilidad o rodillas, valóralo. La subida de vuelta es la parte dura.
  • Frío y humedad: lleva una chaqueta ligera incluso en verano. El contraste con los 35 °C del exterior se siente. Calzado cerrado mejor que chanclas.
  • Tiempo de visita: 30-40 minutos es lo razonable. No hay guía obligatoria; vas a tu ritmo.
  • ¿Vale la pena si ya he visto Melissani? Sí, son experiencias muy distintas. Drogarati es seca y gigante, Melissani es acuática y luminosa. Combínalas.
  • Aforo: se puede acumular gente delante del cartel explicativo de la entrada, pero dentro hay espacio. En temporada alta llega temprano (10-11h) o al final del día.

Drogarati es de pago aparte de Melissani (8 € vs 12 €). En 2026 no hay billete combinado oficial, pero algunos tours sí lo incluyen. Si vas con coche, el aparcamiento es gratuito y suficiente. Está perfectamente combinable con Melissani y la playa de Antisamos en una mañana.