Chora de Citera, llamada simplemente "Hora" por los locales, es uno de los conjuntos venecianos mejor conservados de toda Grecia y, sin embargo, casi nunca aparece en las listas de pueblos blancos de las islas. Esta tranquilidad tiene una explicacion sencilla: no estamos en las Cicladas y muy pocos cruceros llegan hasta aqui. El resultado es un pueblo de casas blanqueadas, balcones de hierro forjado y patios floridos donde se puede pasear sin esquivar a nadie incluso en pleno agosto.

Llegar a Chora

El nucleo se asienta sobre un promontorio en el sur de la isla, justo encima de la doble bahia de Kapsali. Desde Diakofti, donde llega el ferry, hay unos 35 km de carretera estrecha pero bien asfaltada. Sin coche es practicamente imposible llegar fuera de temporada porque el bus solo opera en verano y con horarios limitados. Una vez en el pueblo, hay aparcamiento gratuito en la entrada.

El Kastro veneciano

La principal joya de Chora es el Castillo veneciano, construido en 1503 sobre fortificaciones anteriores y reformado durante el siglo XVII. Domina el extremo sur del pueblo y desde sus murallas se ve simultaneamente el Peloponeso (al norte), Creta (al sur en dias claros) y la isla de Hytra (donde segun la mitologia nacio Afrodita). La entrada es gratuita y suele estar abierta de 08:00 a 20:00 en verano, de 08:00 a 15:00 fuera de temporada.

Dentro de las murallas se conservan los restos del palacio del Provveditore (gobernador veneciano), una iglesia ortodoxa con frescos del siglo XVI dedicada a la Virgen Mirtidiotissa y un polvorin construido por los britanicos durante su ocupacion (1815-1864). Tambien hay placas explicativas en griego, ingles e italiano, aunque no todas estan en buen estado.

Lo mas espectacular es el atardecer desde la punta sur de las murallas. El sol cae literalmente sobre Hytra y, los dias muy claros, sobre la silueta lejana de Creta. Aqui se hace todo el mundo la misma foto: el pueblo blanco escalonado en primer plano y la mancha azul del mar abajo.

El pueblo

La calle principal, Spyridonos Stai, atraviesa Chora de norte a sur y esta repleta de pequenas tiendas de productos locales (miel de tomillo, aceite, jabon artesanal, sempreviva seca) y galerias de arte de artistas que pasan el invierno aqui. Hay tres o cuatro tabernas familiares muy decentes y una cafeteria con terraza orientada al castillo donde se puede leer durante horas.

Pain points y consejos

¿Hay sombra? Las calles son estrechas y casi siempre hay sombra, pero las murallas del castillo estan expuestas al sol pleno. Sombrero y agua en julio-agosto.

¿Cuanto tiempo dedicarle? Con dos horas dais para ver el castillo, recorrer la calle principal y tomar algo. Si quereis cenar y ver el atardecer, calculad tres o cuatro.

¿Hay actividades para niños? Pocas, la verdad. El castillo gusta porque tiene almenas y muchas escaleras, pero no hay area de juegos ni museo interactivo. Si vais con niños pequenos, mejor combinar con un bano en Kapsali al final del dia.

¿Es accesible? No del todo. El acceso al castillo tiene escalones irregulares y el pueblo esta lleno de pendientes y plakostroto (suelo empedrado). Sillas de ruedas o carritos sufren bastante.

¿Cuando ir? Atardecer si quereis foto y romanticismo. Manana temprano si quereis sacarle partido al pueblo en silencio. Mediodia es la peor hora: calor pleno y todo cerrado a la hora de la siesta.

Aprovechad para combinar la visita con el Museo Arqueologico de Citera, a 200 metros del castillo, donde se exhibe el famoso "Leon de Citera". Y para bajar a cenar pescado en Kapsali, que esta justo debajo y se llega en 10 minutos andando por un sendero, o cinco en coche.