Esta es la excursión más popular para quienes no pueden dedicar varios días a las Pequeñas Cícladas pero quieren llevarse a casa el sabor del archipiélago. Sale por la mañana del puerto de Naxos en un barco mediano (suelen ser embarcaciones de 30-40 pasajeros, no enormes cruceros), navega hacia el sureste durante poco menos de dos horas hasta llegar a Iraklia, y allí desembarca al grupo durante hora y media en la playa de Livadi. Después continúa rumbo a Ano Koufonisi, donde se pasan otras cuatro o cinco horas (con tiempo para bañarse en alguna de las playas turquesa y comer en el pueblo), y vuelve a Naxos al atardecer.
¿Para quién está pensada esta excursión? Para viajeros con base en Naxos que tienen un solo día libre para conocer las islas vecinas y no quieren complicarse con horarios de ferries de línea. La logística la lleva el operador: te recogen en el puerto, te llevan, te dan tiempo en cada parada y te devuelven sin que tengas que pensar. Es la opción cómoda. La contrapartida es que no te da tiempo a ver Iraklia más allá de Livadi y un café rápido en el puerto: si te apetece subir a la cueva o caminar a Tourkopigado, esto no es lo tuyo y deberías plantear una noche de hotel en la isla.
La comida suele incluirse en el precio. La mayoría de operadores sirven un almuerzo griego sencillo a bordo (ensalada, queso feta, aceitunas, sandías, pan, agua) entre Iraklia y Koufonisi. Bebidas no alcohólicas también incluidas; cerveza y vino aparte, normalmente a 3-5 euros. Si tienes alergias o restricciones alimentarias, avisa al reservar con varios días de antelación: los barcos son pequeños y la cocina trabaja con menú fijo.
Algunas pegas importantes que conviene saber. Primera: el mar puede ponerse movido en agosto, especialmente con meltemi (viento del norte que sopla con fuerza). Si te mareas en barco, lleva Biodramina antes de salir, no en el momento del mareo. Segunda: en agosto los barcos van llenos y la sensación de tranquilidad se pierde. Junio y septiembre son meses ideales para hacer esta excursión: hace calor, el mar está bueno y los barcos no van apretados. Tercera: el horario es estricto, si te quedas dormido en una toalla en Koufonisi y el barco zarpa sin ti, te quedas tirado hasta el día siguiente.
Cancelación: la mayoría de operadores en GetYourGuide ofrecen cancelación gratuita hasta 24 horas antes, lo que es razonable. Si la previsión del tiempo se complica (mar fuerza 5 o más), el propio operador suele cancelar de oficio y devolver el dinero. Mejor reservar con cierta antelación, sobre todo en julio y agosto, porque las plazas se agotan con semanas de margen.
¿Qué llevar? Crema solar de factor alto (en el barco el sol pega doble por el reflejo del agua), gorra, gafas de sol, traje de baño puesto desde casa, toalla pequeña que seque rápido, agua propia (la del barco a veces es escasa), zapatillas para caminar en Koufonisi (el pueblo está a 10 minutos de la playa por una pista de tierra). El snorkel propio mejora mucho la experiencia: el operador suele tener material, pero hay que esperar turno y la calidad es regular.
Como complemento, vale la pena combinar esta excursión con una jornada en Naxos antes y después: visita al castro veneciano, paseo por la Chora, atardecer en el Pórtara. Si después te animas a hacer una noche en Iraklia por tu cuenta, el Express Skopelitis local te lleva al día siguiente para conocer la cueva, Tourkopigado y subir al monte Papas. Las Pequeñas Cícladas merecen más que un día, pero esta excursión es una buena puerta de entrada.