Iraklia tiene una red de ocho senderos oficiales perfectamente señalizados que suman dieciséis kilómetros en total. Es la mejor red de senderismo de las Pequeñas Cícladas y, considerando el tamaño de la isla, una densidad de caminos sorprendente. Todos están marcados con números pintados en piedras y con pequeños postes de madera en las bifurcaciones. Caminar Iraklia entera, sendero a sendero, es perfectamente factible en tres días: es la forma más profunda de conocer la isla.

Los ocho senderos son: 1) Panagia–monte Papas (1 hora subiendo), 2) Panagia–Merixas (1h30 con restos arqueológicos), 3) Panagia–Cueva de Agios Ioannis (1 hora bajando), 4) Agios Athanasios–Seladi (1h45), 5) Cueva de Agios Ioannis–Alimia (2 horas costera), 6) Alimia–Agios Athanasios (2 horas), 7) Agios Athanasios–Agios Ioannis (1h30) y 8) Agios Ioannis–Vorini Spilia (45 min). Los dos primeros son los más populares; los del oeste (4, 5, 6, 7) son los más salvajes y menos transitados.

¿Por dónde empezar? Para una primera estancia de dos o tres días, el orden lógico es el siguiente. Día uno: sendero 1 (subida al monte Papas) por la mañana, baño en Vorini Spilia por la tarde. Día dos: sendero 3 (bajada a la cueva de Agios Ioannis) por la mañana, vuelta al puerto y baño en Livadi por la tarde. Si tienes un tercer día completo, sendero 5 (cueva a Alimia) por la costa oeste, una de las caminatas más espectaculares del Egeo.

Dificultad: el conjunto no es deportivo de alto nivel, pero requiere preparación básica. Los senderos están en buen estado pero el firme es de piedra suelta, hay tramos expuestos al sol sin sombra y los desniveles, aunque modestos, se notan en jornadas largas. Calzado de trekking obligatorio (zapatillas de trail al menos), bastones opcionales pero útiles en bajadas largas, mochila pequeña con agua y comida. Para personas con poca experiencia, los senderos 1, 3 y 8 son los más asequibles.

La señalización merece un apunte aparte. Los senderos están marcados con tres tipos de señal: postes de madera con el número del sendero en las bifurcaciones principales, marcas amarillas pintadas en piedra a lo largo del recorrido y pequeñas pirámides de cantos en los tramos sin marca clara. En general funciona bien, pero algunos tramos tienen marcas borradas por el sol: si pierdes la pista, vuelve hasta la última marca clara y busca en perpendicular. La aplicación Komoot tiene los ocho senderos cargados; descargarla offline antes de venir es muy útil.

Pegas y avisos: no hay puntos de agua intermedios en ninguno de los recorridos. Lleva al menos un litro y medio por persona por jornada media, dos litros en agosto. Tampoco hay sombra fija en la mayor parte del trazado: gorra y crema solar son obligatorios. No hay cobertura móvil estable en algunos tramos del oeste de la isla (zonas de Alimia, Vorini Spilia): si vas solo, deja dicho en el puerto qué sendero piensas hacer.

¿Para quién? Para todo viajero que tenga al menos dos días en la isla y un mínimo de afición a caminar. Es lo que diferencia a Iraklia de muchas otras islas griegas: aquí el senderismo es realmente bueno y permite ver la geografía completa de un territorio. Si solo vienes a tumbarte en una playa, no necesitas estos senderos. Si vienes a entender la isla, son imprescindibles. No es casualidad que muchos visitantes recurrentes de Iraklia sean caminantes, no playeros.

Combina las jornadas de senderismo con tardes en Livadi o Tourkopigado para recuperar fuerzas con baños largos. La cena en alguna de las tabernas de Agios Georgios cierra el día perfectamente. Tres días bien planificados permiten hacer media red, ver toda la isla y volverse con la sensación de haber estado de verdad. Una semana entera permite hacerla completa y volver casi parte de la comunidad.