Stavros es el centro neurálgico del norte de Ítaca, un pueblo de unos 300 habitantes encaramado a 110 metros sobre el mar entre olivares centenarios. No tiene la postal evidente de Kioni ni el atractivo marítimo de Frikes, pero concentra una densidad de patrimonio que ningún otro pueblo de la isla iguala: aquí está el Museo Arqueológico con los hallazgos más importantes de la edad micénica jónica, aquí arranca el sendero a la colina de Pilikata y aquí se reza desde hace siglos a una virgen pintada (según la leyenda) por San Lucas.

Qué ver en Stavros

  • Museo Arqueológico de Stavros: pequeño pero esencial. Entrada 3 €, abierto martes a domingo 09:00-16:00. La pieza estrella es el fragmento de cerámica con la inscripción «Dedicado a Odiseo», encontrado en la cercana Cueva de Loizos y datado en el siglo II a.C. Es uno de los pocos vínculos materiales entre la mitología de la Odisea y la arqueología. El museo tiene también vasijas geométricas, fíbulas micénicas y un pequeño busto de Odiseo. La curadora suele dar visitas guiadas en inglés y a veces en italiano sin coste extra.
  • Iglesias del pueblo: Sotiris, Agia Varvara y Zoodochos Pigi, todas pequeñas pero con iconostasios tallados que conviene asomarse a ver.
  • Plaza central: con su busto de Homero, tabernas y dos cafeterías muy locales. Buen sitio para tomar un café griego entre visita y visita.
  • Cueva de Loizos (Cueva de Polis): a 2 km bajando hacia la costa. Antiguo santuario dedicado a las Ninfas y a Odiseo. La cueva se hundió parcialmente en el terremoto de 1953 y no siempre es accesible, pero la bahía de Polis que tiene debajo es una de las más bonitas del norte.
  • Yacimiento de Pilikata: a 5 minutos andando del centro del pueblo. Ver Palacio de Odiseo para detalles.

Información práctica

  • Aparcamiento: fácil en la plaza y alrededores.
  • Servicios: cajero (Piraeus Bank), supermercado pequeño, gasolinera, dos tabernas (Margarita y Polyphemus).
  • Buen punto de salida para senderismo: hay rutas señalizadas a la bahía de Polis, a la colina de Exogi (vistas panorámicas) y a la ermita de Anogi.

Stavros funciona como base alternativa a Vathy para quien quiera dormir en una zona más rural y descansada. Hay un par de pensiones y apartamentos rurales con precios un 20% por debajo de la capital. Desde aquí se llega a Kioni y Frikes en 10 minutos en coche y a Vathy en 30 minutos. Para quien quiera entender de verdad el sustrato histórico y mítico de Ítaca, una mañana entera en Stavros (museo + Pilikata + Cueva de Loizos) es imprescindible.