Vasiliki es el pueblo más al sur de Lefkada, y quien llega hasta aquí lo hace por una razón específica: el viento. En el golfo cerrado que forma la bahía sopla cada tarde, entre las dos y las cinco, un térmico predecible llamado localmente "el Eric" (nadie sabe muy bien de dónde viene el nombre). Es un viento de dirección noroeste, fuerza 4 a 6, que se mantiene estable durante horas y hace que Vasiliki sea uno de los tres mejores spots de windsurf del Mediterráneo, junto a Alaçatı en Turquía y Tarifa en España.

Las escuelas son de nivel mundial. Club Vass (fundada en 1979) es la más antigua y sigue siendo referencia; Cosmos Sports y Wildwind compiten en calidad. Todas ofrecen paquetes semanales que incluyen alojamiento en bungalows, comidas, y clases desde principiante hasta perfeccionamiento. Precio orientativo: 700-900 € la semana en agosto, todo incluido.

Pero Vasiliki no es solo windsurf. Fuera del horario del viento (mañanas, atardecer y noches) el pueblo funciona como pueblo pesquero tradicional. El puerto se llena de barcos de todo tamaño, hay unas quince tavernas frente al agua, y el ambiente es sorprendentemente relajado. Nada de la locura consumista de Nidri: aquí la gente se va a dormir temprano porque al día siguiente hay que volver al agua.

Pain point del viajero no-surfista: si vienes sin equipo y sin intención de aprender windsurf, Vasiliki puede resultarte un poco monotemático. Todas las conversaciones giran alrededor del viento, la mayoría de los negocios están orientados a los surfistas, y por la tarde el pueblo se vacía porque todo el mundo está en el agua. Solución: usa Vasiliki como base para explorar el sur de la isla (Porto Katsiki, Egremni, Agiofili) y disfruta del ambiente relajado al atardecer, sin necesidad de subirte a una tabla.

Playas cercanas accesibles desde Vasiliki:

  • Agiofili: 15 minutos en barco (5 € ida y vuelta desde el puerto) o 20 minutos por sendero de tierra. Cala de arena blanca y agua turquesa, sin coches, con un chiringuito. Perfecta para escapar de la muchedumbre.
  • Porto Katsiki: 25 minutos en coche o accesible en excursión de barco desde el puerto.
  • Egremni: 20 minutos en coche.
  • Kastro Beach: la playa municipal de Vasiliki, larga y de guijarros, ideal para windsurf de tarde.

Ferry desde Vasiliki: entre mayo y septiembre salen ferris estacionales a Fiskardo (Cefalonia, 1h15) y a Frikes (Ítaca, 2h). Es la conexión perfecta si quieres combinar dos o tres islas jónicas en un solo viaje. Operan West Ferry e Ionion Pelagos; los horarios cambian cada temporada, mejor consultarlos localmente en el mismo puerto. La ausencia de este ferry en invierno hace que Vasiliki se quede muy tranquilo entre octubre y abril: pocos turistas, algunos surfistas duros que persiguen el viento, y el pueblo pesquero funcionando a ritmo normal.

Comer en Vasiliki: las mejores tavernas son las más pequeñas del puerto, no las que ponen carta en inglés. Alexander al final del muelle, Miramare en la esquina del ferry, Livanakis en la calle interior. Un plato de pulpo a la parrilla con horiátiki (ensalada griega) y una jarra de vino local ronda los 15-18 € por persona.

Alojamiento: los windsurferos suelen ir con paquete de escuela e incluye camping o bungalows. Para el viajero independiente, hay hoteles familiares en la zona (30-70 €/noche) y también villas de alquiler entre los olivos, algo más caras pero perfectas si viajas con niños o en grupo.

Cuidado con una cosa: en el pueblo hay dos zonas horarias sociales muy distintas. Por la mañana (hasta las diez) es tranquilísimo: cafés, pescadores, alguna familia con niños en la playa. Por la tarde (a partir de las cinco) el pueblo se llena de surfistas cansados, cerveza, música y risas. Si buscas silencio, elige alojamiento en las afueras (Ponti, Nikiana) y baja al pueblo solo a comer.