Leros no tiene una red de senderos tan desarrollada como Kalymnos o Andros, pero sí ofrece una ruta a pie muy accesible y de altísimo valor paisajístico: la travesía por la cresta de los molinos de viento entre Platanos y el castillo de Panagia, con extensión opcional a Vromolithos. Es un recorrido de 2-3 horas ida y vuelta, sin cuota de guía, gratis, y probablemente la mejor manera de conocer la geografía real de la isla.

La ruta arranca en el pueblo de Platanos, en la plaza del ayuntamiento junto al plátano central. Desde ahí se sube por callejuelas empedradas hacia el oeste hasta salir del pueblo por un sendero de tierra que asciende por la ladera. En los primeros diez minutos ya aparecen los primeros molinos de viento: son unos ocho o nueve molinos tradicionales cicládicos, algunos restaurados y otros en ruinas, alineados en la cresta de la colina. Cada uno tiene su leyenda local: se dice que servían para moler grano hasta mediados del siglo XX, cuando la llegada de la electricidad los dejó obsoletos.

El camino sigue la cresta durante unos 30-40 minutos, con vistas alternando entre la bahía de Alinda (norte) y la bahía de Panteli (sur). Es una zona batida por el viento (por algo hay molinos aquí) y conviene llevar una cortavientos incluso en verano, especialmente al atardecer.

Al final de la cresta se llega a la puerta principal del castillo de Panagia. Desde arriba las vistas se abren en 360 grados: al norte, la bahía completa de Alinda y las islas de Lipsi y Marathi en el horizonte; al sur, Panteli, Vromolithos y en días claros la silueta de Kalymnos; al este, la costa turca. Es probablemente el mejor punto panorámico del Dodecaneso central. La visita al recinto amurallado cuesta 3 €, aunque también se puede simplemente admirar el conjunto desde fuera sin entrar (las murallas exteriores son gratuitas).

El descenso alternativo baja por los 400 escalones que van directamente a Panteli. Es una escalera empedrada de época otomana perfectamente conservada, que serpentea entre casas, capillas privadas y palmeras. La bajada se hace en unos 25-30 minutos y termina justo en el puerto pesquero, ideal para rematar el día con una cena en una taberna de pescado.

Punto de dolor honesto: la ruta no tiene sombra en la primera parte (la cresta de los molinos es totalmente expuesta al sol). En julio y agosto es imprescindible salir al amanecer (antes de las 08:00) o a última hora de la tarde (desde las 17:30). A mediodía en verano puede ser peligroso por golpe de calor. En primavera y otoño se puede hacer a cualquier hora sin problema. Lleva agua abundante (mínimo 1 litro por persona), gorra, protector solar y calzado cerrado.

Otro punto de dolor: la ruta está poco señalizada. Hay algunos indicadores puntuales, pero fundamentalmente hay que seguir el sendero principal por la cresta. Un mapa offline en Maps.me o Komoot ayuda mucho, o pregunta en las cafeterías de Platanos por "sendero de los molinos" (o "windmill path" en inglés). Los locales conocen la ruta perfectamente.

Variante avanzada: para caminantes con más energía, existe una extensión que baja desde el castillo hasta Vromolithos por un sendero costero, con baño en la playa incluido, y luego vuelta a Platanos por la carretera de la costa. La ruta completa dura 4-5 horas ida y vuelta y ofrece la experiencia más completa de la geografía local: cresta ventosa, castillo bizantino, sendero costero y playa turquesa.

Un consejo final: si te gusta la fotografía, esta ruta ofrece las mejores vistas de Leros al amanecer y al atardecer. El momento óptimo es la hora dorada del atardecer (unos 45 minutos antes de la puesta de sol), con la luz cayendo oblicua sobre los molinos y el castillo. Es también el momento en que las murallas del castillo se iluminan artificialmente y pueden fotografiarse con excelente definición desde varios puntos de la cresta.

Para senderistas más ambiciosos: en el norte de la isla, cerca del yacimiento arqueológico de Partheni, hay otro sendero circular de 3-4 horas que combina el santuario de Artemisa, la iglesia bizantina de Agios Georgios y la playa de Agia Kioura. Es más aislada y menos conocida, pero igualmente hermosa. Pregunta en el ayuntamiento de Platanos por el mapa oficial de senderos de Leros.