Uno de los sitios más curiosos y fotogénicos de Grecia entera está a 15 minutos en coche de Myrina. Panagia Kakaviotissa (literalmente "la Virgen de la roca Kakavos") es una capilla ortodoxa encajada dentro de una cueva natural, en una ladera vertical del monte Kakavos, a 260 metros sobre el mar. Lo raro, lo que hace única a esta capilla, es que no tiene techo: la propia bóveda de la cueva hace de cubierta. Se dice que es la única capilla ortodoxa sin tejado del mundo.
La historia
Fundada en el año 1416 por monjes eremitas que huían de la caída de Constantinopla, la capilla sirvió durante siglos como refugio para monjes solitarios y luego para pastores. La imagen de la Virgen que se venera dentro es de finales del siglo XIX. La misa se celebra una vez al año, cada 5 de agosto (víspera de la Dormición) y ese día suben en peregrinación decenas de habitantes de la isla. El resto del año la capilla está abierta y vacía.
Cómo subir
El punto de partida del sendero es un pequeño aparcamiento a la salida sur de Myrina, tomando la carretera hacia Thanos y desviándote a la izquierda por una pista señalizada como "Kakaviotissa". El sendero está bien marcado con puntos rojos, pero es rocoso: en los últimos 300 metros hay que saltar de piedra en piedra por una pequeña garganta. Calzado cerrado obligatorio. En chanclas es peligroso, sobre todo bajando.
Tiempo real: 20-30 minutos de subida y 15-20 de bajada. Desnivel de unos 180 metros. Dificultad media, apto para niños a partir de 8-10 años. Pain point: casi no hay sombra en el sendero. Ve por la mañana temprano (antes de las 10) o a partir de las 17:30. En pleno agosto, sube 3 litros de agua por persona y no lo hagas al mediodía.
Lo que encuentras arriba
La cueva se abre a media pared en una ladera casi vertical. La capilla es un pequeño espacio blanqueado con un iconostasio de madera, un altar, algunas velas, un icono de la Virgen y varias placas de agradecimiento. Detrás del altar, la cueva se abre y ves el mar al fondo. La luz cambia según la hora del día: al amanecer es dorada, al mediodía blanca y dura, al atardecer roja.
Fuera de la cueva, hay una pequeña explanada con vistas espectaculares sobre las playas del sur de Limnos (Thanos, Evgatis) y, en días claros, sobre la silueta del monte Athos al oeste. Muchos viajeros suben con un bocadillo y se quedan una hora contemplando el silencio. No hay basura, no hay carteles, no hay barandillas. Es un sitio raro para Grecia por lo intacto que se mantiene. Trata de respetarlo: lleva contigo lo que traigas.
Combínalo con las playas del sur
La ubicación es ideal para combinar la subida a Kakaviotissa por la mañana con un baño en Thanos o Evgatis por la tarde. Las tres cosas están en un radio de 10 kilómetros al sur de Myrina. Si tienes coche, es la excursión más eficiente del viaje: espiritualidad, senderismo y playa en un solo día.