Katsadia se abre en una bahía protegida en la costa sur de Lipsi, justo al otro lado del pueblo respecto a Platys Gialos. Es una playa más pequeña, unos 200 metros de longitud, con mezcla de arena fina y guijarros muy pequeños que le da un toque característico: entra en el agua sin necesidad de calzado y no cuesta pisarlo.
Lo que hace especial a Katsadia es su ambiente. El único bar de la playa, Dilaila, es una institución en Lipsi: de día sirve comida honesta (ensalada griega, pescado a la parrilla, souvlaki, mezze) a precios razonables, y por la tarde pone música reggae y lounge que se mezcla con el ruido de las olas. Sin excesos, sin música alta, sin fiestas de pool party: es simplemente el sitio donde los locales de Lipsi de 20 a 60 años pasan la tarde en verano.
Qué esperar del agua y el fondo
Los primeros metros de agua son transparentes, poco profundos, ideales para bañarse largo rato. Un poco más adentro (a partir de 30 metros de la orilla) empiezan las rocas y algas típicas del Egeo, que también dan alimento a los peces: es la mejor zona de la playa para hacer snorkel. Verás sargos, mojarras, meros pequeños y bancos de peces plateados.
El agua está unos grados más fría que en Platys Gialos porque la bahía sur está más expuesta a las corrientes profundas del canal entre Lipsi y Leros. En junio y septiembre puede estar a 21-22°C, algo brusco al primer chapuzón pero refrescante a mediodía.
Los pain points
Sombra: solo bajo los tamarindos. La playa tiene varios grupos de tamariscos que dan sombra natural en la parte trasera, pero no bastan para todos. El bar alquila sombrilla y dos tumbonas por 10-12 €/día. Reserva por la mañana si quieres las de primera línea.
Fondo mixto de arena y guijarros. No es la playa ideal si buscas la clásica postal caribeña de arena blanca fina uniforme. Los pequeños guijarros mezclados hacen que el agua se mantenga más transparente (menos partículas en suspensión) pero pueden molestar a niños muy pequeños al caminar.
Meltemi: cuando sopla fuerte del norte, Katsadia está algo protegida pero puede haber oleaje pequeño. Los días de meltemi extremo, mejor ir a Platys Gialos, que está en la cara opuesta.
No hay socorrista. Como en todas las playas griegas fuera de las más turísticas. Ojo con niños pequeños en las zonas donde el fondo se profundiza rápidamente.
Cómo llegar
A pie: 30-35 minutos desde el puerto por un sendero costero que sale por la parte sur de la Chora. Terreno pedregoso, calzado cerrado obligatorio, casi sin sombra.
En ciclomotor: 6-7 minutos por la carretera asfaltada. Es la forma más práctica. Aparcamiento gratuito en la explanada junto al bar.
En taxi: 7-8 € desde el puerto. Los dos taxis de la isla se pueden pedir por teléfono con antelación.
En autobús: el microbús comunitario para en Katsadia en verano, con 3-4 servicios diarios.
El bar-restaurante Dilaila
Merece un párrafo aparte. Abre todos los días de mayo a octubre, desayunos desde las 9:00 hasta cocktails a las 24:00. La comida es del estilo "beach bar honesto": no es fine dining pero está bien resuelto. Recomendaciones: la ensalada dilaila (con queso local), el octopus a la parrilla, las patatas fritas con feta gratinada. Precios: ensaladas 8-12 €, platos principales 12-20 €, cocktails 8-10 €.
El ambiente por la tarde (17:00-20:00) es particular. Ponen música reggae, roots, dub y lounge relajado, la gente se queda a tomar copas al atardecer y el sitio se convierte en el punto de encuentro social de la isla. Nada de fiesta desatada, más bien "sesiones tranquilas". Si buscas discoteca o vida nocturna intensa, Lipsi no es tu isla en general y Katsadia tampoco.
Combinarlo con...
Katsadia funciona muy bien como playa de día completo: llegas por la mañana, te bañas, comes en Dilaila, echas la siesta bajo un tamarindo y vuelves al pueblo al atardecer. Si tienes ciclomotor, combínala con una visita a Panagia tou Harou al volver, ya que queda de camino a Chora. Otra opción es hacer Katsadia por la mañana y por la tarde acercarte a Monodendri para el atardecer bajo el árbol solitario.