Mikri Vigla es la playa de Naxos con doble personalidad, y entenderlo es la clave para no equivocarse de día.

Un promontorio rocoso bajo divide la zona en dos playas contiguas y radicalmente distintas. Al norte, Sahara o Limanaki, expuesta al meltemi de pleno, con viento constante y agua picada. Al sur, Parthenos o Mikri Vigla propiamente dicha, resguardada por el mismo promontorio, con agua bastante más tranquila.

Esa geografía es la razón por la que aquí se concentra toda la escena de deportes de viento de la isla, y también la razón por la que una pareja puede venir con la mitad a hacer kite y la otra mitad a leer sin discutir.

La playa norte: viento y kitesurf

Si haces kitesurf o windsurf, este es el sitio. El meltemi entra del norte de forma bastante fiable de mayo a septiembre, con los meses fuertes en julio y agosto, y sopla sobre un fondo de arena plano y poco profundo durante muchos metros. Eso significa agua a la altura de la cintura para montar el equipo y para aprender, que es exactamente lo que quiere un principiante.

Hay varias escuelas establecidas en la playa que alquilan material completo y dan clases. Los precios habituales rondan los 60 a 90 euros por una sesión de iniciación de dos horas con instructor y equipo, y bastante menos si solo alquilas material teniendo nivel.

Aviso importante: el viento aquí es serio. En días de meltemi fuerte, fuerza 6 o 7, la playa norte no es un sitio para bañarse tranquilamente y desde luego no para niños. Hay arena volando, olas y corrientes en el borde del promontorio. Cuando ves las cometas en el aire y la arena moviéndose, pásate al lado sur.

La playa sur: la que casi nadie usa bien

El lado sur de Mikri Vigla es una playa de arena clara y fina, con agua transparente y poco profunda, protegida del viento del norte por el promontorio. En días de meltemi fuerte, es uno de los pocos rincones de la costa oeste donde el mar está bañable.

Tiene algunos servicios (tumbonas, un bar, taberna) pero muchos menos que Agios Prokopios o Agia Anna, y en consecuencia mucha menos gente. Es una de nuestras recomendaciones para agosto: cuando todas las playas del norte están llenas y ventosas, este rincón funciona.

Desde aquí, además, arranca la conexión con el extremo sur de Plaka, que se puede recorrer caminando por la arena hacia el norte.

El promontorio, que es lo mejor y nadie sube

Entre las dos playas está el promontorio de Mikri Vigla, un espolón rocoso bajo que se adentra en el mar. Se sube en cinco minutos por un sendero fácil y desde arriba se ve toda la costa oeste de Naxos de un lado y las dunas del sur del otro.

Es el mejor sitio de la isla para ver kitesurf desde arriba, con las cometas de colores contra el mar, y es también un mirador de puesta de sol que casi nadie usa porque todo el mundo va a la Portara. Llévate algo para beber y súbelo media hora antes de que baje el sol.

En las rocas del promontorio hay calitas diminutas de arena a las que se baja destrepando un poco. Si buscas veinte metros cuadrados de playa privada, ahí están.

Puntos de dolor

Sombra: nula en ambas playas, salvo la de los chiringuitos. Sombrilla obligatoria.

Servicios: básicos. No hay supermercado grande ni farmacia en el pueblo, solo un par de minimarkets. Compra en Chora o Agios Prokopios antes de venir si vas a pasar el día.

Sin coche: es viable pero incómodo. El autobús te deja en el desvío de la carretera y hay unos diez minutos andando hasta la playa, sin sombra. Con material de kitesurf, imposible sin vehículo.

Niños pequeños: solo en el lado sur y solo en días sin viento fuerte. El lado norte es directamente inadecuado.

Nudismo: se practica en algunas zonas del extremo sur y en las calas del promontorio, sin problema.

Para quién es Mikri Vigla

Es la elección obvia si tu viaje gira alrededor del viento, y en ese caso lo mejor es dormir aquí mismo: hay estudios y pequeños hoteles a pie de playa, orientados a la gente que viene con equipo.

Para el resto de perfiles, es una excursión de medio día que combina bien con la bajada al sur de la isla: Mikri Vigla por la mañana, comida en el pueblo, y tarde en Alyko entre los cedros, que está diez minutos más al sur y es el otro imprescindible de esta costa.