Plaka es la playa que nos hizo entender por qué Naxos tiene fama de tener las mejores playas de las Cícladas. Son cuatro kilómetros de arena dorada y fina, casi sin una roca que los interrumpa, con dunas bajas y matorral detrás y el agua entrando con una pendiente suavísima. Es una de las playas continuas más largas de todas las islas griegas.

Lo mejor es que dentro de esos cuatro kilómetros caben dos playas completamente distintas.

Norte organizado, sur salvaje

El tercio norte, el más cercano a Agia Anna, se ha ido desarrollando bastante en los últimos años. Hay tumbonas alineadas, beach bars con música y carta de cócteles, algunos claramente de precio alto. Está bien si buscas comodidad y no te importa pagar, pero si vienes esperando la playa virgen de las fotos de hace diez años, este tramo ya no lo es.

Camina hacia el sur diez o quince minutos y todo eso desaparece. Se acaban las hamacas, se acaba la música, y lo que queda es arena ancha, vacía, con el sonido de las olas y algún grupo de tamariscas dando la única sombra natural. En agosto, en el tramo medio y sur de Plaka, puedes plantar la toalla con cincuenta metros de aislamiento a cada lado. Eso, en una isla griega en temporada alta, es casi imposible de encontrar.

El extremo más al sur enlaza con la zona de Mikri Vigla y es donde el nudismo es habitual, sin que nadie le dé importancia.

Los puntos de dolor, dichos claros

Sombra: casi inexistente. Las tamariscas del tramo medio dan algo, y llegan pronto los que las conocen. Si vas al tramo no organizado sin sombrilla propia, en julio o agosto lo vas a pasar mal a partir de las once de la mañana.

Viento: Plaka está muy expuesta al meltemi. Es una playa abierta al oeste sin ninguna protección natural, así que en días de viento fuerte hay arena en movimiento y olas de medio metro. Para bañarse es divertido y no es peligroso porque el fondo es plano, pero para tumbarse a leer es incómodo. Si el pronóstico marca viento de fuerza 5 o más, replantéate el día.

Servicios en el tramo sur: cero. No hay baños, no hay bar, no hay agua. Lleva encima lo que vayas a necesitar, incluido agua suficiente, y ten en cuenta que volver caminando hasta el chiringuito más cercano puede ser un cuarto de hora bajo el sol.

Accesibilidad: los accesos son pistas de tierra que acaban en aparcamientos improvisados sobre arena. Con coche pequeño ningún problema. Con movilidad reducida, la zona organizada del norte es la única viable.

Para quién es

Para parejas y para quien quiera desconectar de verdad, Plaka es la mejor elección de Naxos. También para quien viaja con perro, porque en el tramo largo no molesta a nadie.

Para familias con niños pequeños funciona bien en el tramo norte, donde hay servicios, y en días sin viento. Con oleaje, mejor Agios Prokopios o Agios Georgios, que están más protegidas.

Para quien no tiene coche, es viable en autobús pero te ata al horario. La opción que nos parece mejor sin vehículo: bus a Agia Anna y caminar veinte minutos por la arena hasta Plaka. El paseo en sí ya merece la pena.

Dormir en Plaka

Hay una cosa que Plaka tiene y casi ninguna playa larga de las Cícladas ofrece: alojamiento a pie de arena en un entorno tranquilo. Hay estudios, pequeños hoteles boutique y un camping bien valorado en la zona de acceso norte.

Dormir aquí es la jugada para quien quiere levantarse y estar en la playa en un minuto, y quien prioriza calma sobre vida nocturna. El precio a pagar es la dependencia del coche o del bus para cualquier otra cosa: para cenar variado, para el interior de la isla, para Chora. Sin vehículo, en Plaka comes donde hay y punto.

El plan que recomendamos

Playa de mañana en el tramo norte, con hamaca y bar, comida en una de las tabernas del acceso, y tarde en el tramo sur con la sombrilla propia. Cuando el sol baje, el paseo hacia el sur con la luz dorada sobre la arena mojada es una de las estampas que se nos quedaron de Naxos.

Y si tienes coche, sigue cinco kilómetros más al sur hasta Alyko, donde hay algo que Plaka no tiene: un pinar entero pegado al mar y sombra de verdad.