Lies es donde se acaba la carretera. Sales de Pali por la costa este, vas dejando atrás calas pequeñas y terrazas de olivos, la vía se estrecha, aparecen las curvas y de pronto un aparcamiento de tierra y el mar. Ahí está Lies.

La playa es una franja de unos 180 metros de guijarros oscuros y arena gruesa gris, con el agua cayendo rápido a profundidad y una transparencia que sorprende incluso después de haber visto medio Egeo. El contraste entre la piedra negra y el azul es lo que hace especiales las playas de Nisyros: no es la postal cicládica de arena blanca, es otra cosa, más áspera y más extraña.

La realidad sin adornos

Pain point número uno: la sombra. Hay muy poca. Alguna tamarisca dispersa y las sombrillas del chiringuito cuando está abierto. Si vas a pasar el día, lleva sombrilla propia, sin discusión.

Pain point número dos: el guijarro. Entrar al agua descalzo es incómodo y salir todavía más, porque el canto rodado se mueve bajo el pie. Unas escarpines o sandalias de agua cambian la experiencia por completo, y también protegen de algún erizo en las rocas de los extremos.

Pain point número tres: los servicios. Hay un chiringuito estacional que abre en julio y agosto y a veces en junio y septiembre. Fuera de esos meses no hay absolutamente nada: ni bar, ni ducha, ni socorrista, ni baño. Lleva agua y algo de comer.

Lo bueno de todo eso es la consecuencia directa: casi nunca hay gente. En una tarde de septiembre nos encontramos cuatro personas en toda la playa. En agosto puede haber veinte o treinta, que para los estándares griegos es estar solo.

El agua y el baño

El fondo es de canto y arena gruesa, limpio, y baja en pendiente moderada. Se hace pie durante unos metros y luego cubre. El agua está bastante fresca incluso en agosto, más que en las playas del norte, porque aquí hay algo de corriente.

Es una playa buena para nadar de verdad, no solo para chapotear. Y para snorkel: las rocas de los dos extremos tienen vida, con sargos, salpas y algún pulpo si buscas con paciencia.

Con niños funciona con matices. El acceso al agua por guijarro es incómodo para pies pequeños y la profundidad llega rápido. Con escarpines y vigilancia es perfectamente viable, pero si viajas con peques la playa del pueblo de Pali es bastante más cómoda.

La caminata a Pachia Ammos

Aquí está el motivo real para venir a Lies, y muy poca gente lo sabe. Desde el final de la playa arranca un sendero costero que en unos 15 o 20 minutos lleva a Pachia Ammos, una playa larga de arena volcánica oscura, completamente aislada, sin un solo servicio y donde lo normal es no cruzarse con nadie.

El camino es fácil pero sin sombra ni señalización clara. Calzado cerrado, agua y salir con margen de luz. Vale la pena: Pachia Ammos es la playa más salvaje de Nisyros y una de las más solitarias del Dodecaneso.

Cómo llegar y cuándo ir

En coche o scooter desde Mandraki son unos 25 minutos, y desde Pali unos 15. Los autobuses públicos no llegan hasta aquí, así que necesitas vehículo propio o taxi. Hay sitio de sobra para aparcar en la explanada de tierra.

La mejor hora es la mañana, porque por la tarde el sol cae de frente en la playa y no hay dónde refugiarse. Y los mejores meses, como en casi toda la isla, son junio y septiembre: agua templada, todo abierto y prácticamente nadie. Al volver, para en Pali a comer pescado y a darte un baño termal. Es la combinación perfecta de un día en la costa este de la isla.