Vivir sobre un volcán activo tiene sus ventajas, y esta es la mejor: en Nisyros el agua sale caliente del suelo, y llevan al menos dos mil años aprovechándolo. Ya en la Antigüedad la isla tenía fama por sus termas, y en el siglo XIX y principios del XX funcionó aquí un balneario que atraía a gente de todo el Egeo buscando alivio para el reúma y los problemas de piel.
Hoy la experiencia tiene dos versiones: la ordenada y la salvaje. Las dos merecen la pena y son totalmente distintas.
La versión ordenada: el complejo municipal
En Pali, el pueblo pesquero de la costa norte, funciona el complejo municipal de aguas termales. Es un edificio sencillo, sin lujo ni pretensión de spa, con bañeras individuales y salas donde se toma el agua sulfurosa a temperatura alta. Lo gestiona el municipio y el precio es simbólico, del orden de unos pocos euros por sesión.
El agua sale con un contenido mineral y sulfuroso elevado, y a la temperatura a la que llega hay que entrar despacio. La sesión recomendada es corta, de unos 15 o 20 minutos, no una hora. Sales relajado, con la piel suave y oliendo ligeramente a huevo, cosa que se va con una ducha.
Pain point de horarios: abre buena parte del año pero con horario limitado y variable, típicamente por la mañana y algunas tardes. Fuera de temporada alta puede cerrar días sueltos. Pregunta el mismo día en el pueblo o en tu alojamiento antes de desplazarte.
Pain point de salud: el agua caliente sulfurosa no es aconsejable si tienes problemas cardíacos, tensión descontrolada o estás embarazada. Tampoco conviene combinarla con alcohol ni entrar justo después de comer. Es un baño terapéutico, no un jacuzzi de hotel.
La versión salvaje: las fuentes de la costa
Esta es la que nos gustó de verdad. En varios puntos de la costa entre Pali y Loutra el agua termal aflora directamente entre las rocas, al nivel del mar, y se mezcla con el agua salada creando zonas templadas donde puedes meterte gratis, sin taquilla, sin horario y sin nadie.
Encontrarlas requiere preguntar: la posición exacta y la temperatura dependen de la marea y de la época. En el kafenio de Pali o en cualquier taberna te lo indican en treinta segundos, están acostumbrados. Algunos puntos son pozas naturales entre rocas y otros son simplemente tramos donde notas el agua caliente subiendo bajo los pies mientras nadas.
Lo que hay que llevar: escarpines (las rocas son afiladas y resbaladizas), toalla, agua para beber, y nada de valor porque no hay dónde dejarlo. Cuidado con el suelo, que puede estar muy caliente en el punto exacto de la surgencia.
Cuándo va mejor
Contra lo que parece, la mejor época para las termas no es agosto. Es primavera y otoño, cuando el aire está fresco y el contraste con el agua caliente resulta agradable de verdad. En julio y agosto, con 34 grados fuera, meterse en agua a 40 es exigente.
La mejor hora es a última de la tarde, después de un día de sol y caminata. Bajar del cráter Stefanos con las piernas cansadas y meterse en agua termal es una secuencia difícil de mejorar.
Cómo organizarlo
Pali está a 10 minutos en coche o scooter de Mandraki, y también pasa el autobús público gratuito. No hace falta reservar nada en el complejo municipal: se paga en la puerta.
El plan completo del día: mañana en la playa de Pali, comida de pescado en el puerto, termas por la tarde y cena en Mandraki. No hay que reservar nada, no hay que madrugar y cuesta muy poco dinero, que es bastante la filosofía de esta isla.