Kampos: la playa de las familias en Patmos

Kampos, o Kámbos, es la playa donde acaban todas las familias de Patmos, propias y de visita. Llegamos un mediodía de agosto pensando que iba a ser un caos y nos encontramos algo distinto: mucha gente, sí, pero con una calma de fondo que en otras islas ya no existe.

Está a 6 kilómetros al norte de Skala, en el pueblo del mismo nombre, y es la playa mejor equipada de la isla. Si buscas una jornada resuelta, con aparcamiento, café, tumbona y actividades para los niños, aquí lo tienes todo junto.

Y a diferencia de la playa de Lampi, que está solo diez minutos más al norte, aquí el suelo es amable.

Arena de verdad y aguas someras

Kampos es de arena, y eso en Patmos no es lo habitual. Se camina descalzo sin pensarlo, se puede jugar en la orilla, y los niños pueden hacer castillos, algo imposible en la mayoría de calas de la isla.

El fondo entra muy poco a poco. Hay bastantes metros de agua a la altura de las rodillas de un adulto, lo que se traduce en un enorme espacio de juego seguro para críos pequeños.

Nosotros vimos aquí a más niños que en el resto de la isla junta, y esa es la mejor recomendación posible.

¿Hay sombra? Algo, y el resto se alquila

Hay algún tamarisco y arbolado disperso, sobre todo en la parte de atrás de la playa, pero la sombra natural es limitada y se ocupa a primera hora. Es el patrón de casi todas las playas de Patmos.

La solución práctica son las tumbonas y sombrillas de alquiler que cubren buena parte de la franja principal. El precio cambia cada temporada y no te vamos a dar una cifra que quede desfasada, pero suele funcionar como tarifa por conjunto de dos tumbonas más sombrilla, y en varios establecimientos se descuenta si consumes en su terraza.

Pregunta antes de instalarte. Es la costumbre local y nadie se ofende.

Comer y tomar algo

Aquí no hay problema de logística. Hay cafeterías y tabernas justo detrás de la playa, con desayunos, café frío, ensaladas, pescado y platos del día. Es un pueblo, no un chiringuito aislado.

Eso significa que puedes venir sin nevera, sin bocadillos y sin agua de reserva, algo que no puedes permitirte en la playa de Psili Ammos, donde todo depende de un único chiringuito.

También hay dónde comprar hielo, protector solar olvidado o un flotador de emergencia, lo que en un viaje con niños vale su peso en oro.

Deportes acuáticos: el gran atractivo

Kampos tiene la escuela de deportes acuáticos de referencia de Patmos. Funciona en temporada y ofrece windsurf, esquí acuático y banana, además de material de alquiler.

Los adolescentes que se aburren tumbados encuentran aquí su plan del día. Nosotros vimos clases de windsurf saliendo por la mañana, cuando la brisa es suave, y sesiones de esquí acuático a media tarde.

El viento de la zona ayuda para el windsurf sin ser extremo la mayoría de los días, lo que la convierte en un buen sitio para iniciarse.

Masificación y a qué hora

Es la playa más popular del norte, así que en agosto hay gente. El pico se concentra entre las 11:30 y las 17:00, y en esa franja la zona de tumbonas se ocupa casi al completo.

La ventaja de Kampos es su tamaño y su disposición. Aunque haya mucha gente, la playa no da esa sensación de agobio de las islas masificadas, y siempre hay hueco en los extremos si traes tu propia sombrilla.

Si puedes elegir, ven antes de las 10:30 o después de las 17:30. La tarde aquí es especialmente agradable, con el pueblo despertando después de la siesta.

Aparcar: sí, y gratis

Este es uno de los puntos fuertes. Hay aparcamiento gratuito junto a la playa, con capacidad razonable, algo que en muchas playas griegas ya es un lujo.

En las horas punta de agosto se llena la zona más cercana al agua, pero encontrarás sitio en las calles del pueblo a pocos minutos andando. Con scooter nunca hay problema.

El autobús público de Skala a Kampos pasa varias veces al día, así que tampoco hace falta vehículo. Los horarios cambian por temporada y conviene mirarlos en el puerto el día antes.

Con carrito de bebé

Es la playa de Patmos donde el carrito funciona mejor, junto con la playa de Agriolivado. El acceso desde el aparcamiento es corto y sin escaleras, y hay superficie firme hasta casi tocar la arena.

El meltemi

Kampos está en la costa norte, así que el meltemi le llega. La bahía ofrece cierta protección y no se pone tan bravía como Lampi, pero en días de viento fuerte hay olas y arena volando.

Curiosamente, ese viento es lo que atrae a los windsurfistas, así que un mal día de playa puede ser un buen día de tabla. Si buscas agua plana con meltemi, cruza al sur, a la playa de Grikos.

Para completar el día, la subida al Monasterio de San Juan queda de camino a la vuelta, y el resto de planes de la isla están en nuestra guía de Patmos.