Si solo vas a pisar una playa en Poros y viajas con niños, que sea Askeli. Es la más larga de la isla, casi novecientos metros de arena dorada en la costa sur de Kalavria, y la única donde hay espacio real incluso en un sábado de agosto.

Está a dos kilómetros del puerto, lo que en Poros significa que puedes ir andando en veinticinco minutos, en bici en diez o en autobús en cinco. Esa cercanía, sumada al tamaño, es lo que la ha convertido en el centro de gravedad playero de la isla.

Cómo es el agua y la arena

La arena de Askeli es dorada y fina en la mayor parte del arenal, con algún tramo de grano más grueso hacia los extremos. La entrada al agua es cómoda, sin piedras traicioneras, aunque el fondo baja bastante rápido: a diez o quince metros de la orilla ya no haces pie.

Eso es una ventaja para nadar de verdad y algo a vigilar con niños pequeños. La zona buena para los peques es el tercio oeste, donde la pendiente es más suave.

El agua está protegida y suele estar en calma. Poros se abre a un canal interior, no al mar abierto, así que aquí raramente hay oleaje. Es una de las razones por las que las familias griegas repiten.

Pain points, sin adornos

Sombra: este es el punto débil de Askeli. Hay tamarindos y algún pino en la parte trasera, pero la franja de sombra natural es estrecha y se ocupa antes de las diez de la mañana en agosto. Si no madrugas, vas a depender de sombrilla de pago o de traerte una propia.

Multitudes: de lunes a jueves, incluso en julio, hay sitio de sobra. De viernes por la tarde a domingo se llena de atenienses de fin de semana y el ambiente cambia por completo. Si puedes elegir, ve entre semana.

Precio de las tumbonas: aquí Askeli gana a las demás playas de la isla. Varios chiringuitos no cobran tarifa fija sino consumición mínima de unos 15 euros por el juego de dos tumbonas y sombrilla, lo que en la práctica significa que pagas por un par de bebidas y un café y las tumbonas salen gratis. En otras playas de Poros piden entre 15 y 20 euros solo por el alquiler.

Accesibilidad: hay aparcamiento cerca y el acceso desde la carretera es llano, sin escaleras ni bajadas complicadas. Es la playa más accesible de la isla para movilidad reducida, aunque no hay pasarela hasta el agua.

Qué hay alrededor

Askeli tiene la mayor concentración de servicios de la isla: dos o tres chiringuitos, tabernas con terraza sobre la arena, un centro de deportes acuáticos con alquiler de kayak, SUP, banana y esquí acuático, y varios hoteles de playa justo detrás.

Olga's Taverna es el clásico local de la zona y una de las opciones más recomendadas para comer aquí sin volver al puerto.

Eso significa que puedes plantarte un día entero sin moverte. También significa que si buscas playa salvaje y vacía, Askeli no es tu sitio: para eso está Monastiri o alguna de las calas del oeste.

Cuándo ir

De mayo a octubre. El agua se pone bañable a finales de mayo y aguanta caliente hasta bien entrado octubre, uno de los períodos más largos de Grecia gracias a la protección del canal.

Las mejores horas son antes de las once o después de las cinco, tanto por el sol como por la ocupación. Al atardecer, con el sol cayendo por detrás de las montañas del Peloponeso, la playa se vacía y se queda una luz naranja que es difícil de superar.

Y luego

A quince minutos andando hacia el este está el monasterio de Zoodohos Pigi, y justo bajo él la playa de Monastiri, mucho más tranquila y con más sombra natural. Es el plan lógico para escapar de la multitud sin salir de la misma zona.

Y si quieres el contraste completo, cruza a la costa oeste y compara con Love Bay: pequeña, rodeada de pinos y con el agua más fotogénica de Poros. Las dos playas cuentan islas distintas.