Love Bay es la imagen que sale cuando buscas Poros en internet, y la primera vez que la ves entiendes por qué. Una cala pequeña encajada entre dos brazos de roca, con pinos carrascos bajando por la ladera hasta casi tocar el agua, guijarros redondeados y un turquesa transparente que no parece del Sarónico sino de las Cícladas.

Está en la costa oeste de Kalavria, unos cinco kilómetros del puerto, pasada la zona de Neorio y a diez minutos andando de la Bahía Rusa.

Lo bueno de verdad

La sombra. En una isla donde el resto de las playas obliga a pagar sombrilla, aquí los pinos dan sombra natural real durante buena parte del día. Puedes plantar la toalla bajo un árbol y no moverla.

El agua. Está protegida por la forma de la cala, se calienta antes que en la costa sur y es transparente hasta bastante profundidad. Para snorkel es la mejor opción de Poros junto a Bahía Rusa: hay rocas a ambos lados con vida suficiente para entretenerse media hora.

Y el olor. Pino, resina, mar. En agosto a mediodía es una combinación que se te queda pegada al recuerdo.

Y ahora lo honesto

Love Bay es diminuta. Ciento veinte metros escasos de orilla. Eso significa que la capacidad real es de sesenta o setenta personas para que siga siendo agradable, y en agosto se supera con creces antes de las once de la mañana.

Cuando eso pasa, la magia se evapora bastante. Las filas de tumbonas alquiladas ocupan casi toda la franja útil y quedan pocos huecos para toalla libre. Más de un visitante ha subido con la foto en la cabeza y ha bajado con la sensación de haber estado en una piscina municipal con pinos.

La solución es sencilla y funciona: ir antes de las nueve y media o después de las cinco de la tarde. A esas horas la cala vuelve a ser lo que promete la foto.

Los guijarros: el nombre engaña, no es de arena. Son cantos rodados lisos y grandes, cómodos para tumbarse encima de una esterilla pero incómodos descalzo. La entrada al agua tiene piedra con algo de resbalón. Escarpines o sandalias de agua, sobre todo con niños.

Servicios: hay tumbonas de alquiler y una cantina pequeña en temporada alta, pero no cuentes con restaurante. Fuera de julio y agosto puede no haber nada abierto. Lleva agua y algo de comer.

Aparcamiento: muy limitado, en la propia carretera y en los arcenes. En agosto es un problema real. Ir en scooter, en bici o en taxi acuático resuelve el asunto de golpe.

Cómo llegar sin dolores de cabeza

El taxi acuático desde el puerto de Poros es nuestra recomendación. Cuesta unos pocos euros, tarda quince o veinte minutos y llegas por mar, que es como esta cala se ve mejor. Se negocia directamente en el muelle.

En scooter o quad son quince minutos por la carretera costera del oeste. En bici es asumible aunque hay algún repecho.

El autobús llega solo hasta Neorio, y desde ahí quedan unos veinticinco minutos andando por carretera. Es viable pero sin sombra.

El plan que recomendamos

Combinar Love Bay con la Bahía Rusa en la misma mañana. Están a diez minutos a pie una de otra, son totalmente distintas (una es cala de pinos, la otra es playa abierta con ruinas de un astillero imperial ruso del siglo XIX) y juntas ocupan medio día perfecto.

Después, comer pescado a pie de agua en Neorio, que queda de camino de vuelta. Y si te queda tarde, subir a la torre del reloj de Jora para ver el canal desde arriba.

Es, resumido, el mejor día que se puede tener en Poros sin cruzar al continente.