Si solo vas a entrar en un museo en todo el Dodecaneso, que sea este. El Museo Arqueológico de Rodas ocupa el Hospital de los Caballeros, un edificio gótico del siglo XV que ya justificaría la visita aunque estuviera vacío, y dentro guarda siete mil años de hallazgos excavados por toda la isla.
Lonely Planet lo llama sin rodeos el mejor museo del Dodecaneso. Estamos de acuerdo.
El edificio
Los Caballeros Hospitalarios empezaron a construirlo en 1440 y lo terminaron en 1489. Era un hospital de verdad, con una gran sala de enfermos en la planta alta, de 51 metros de largo, con arcos apuntados y chimeneas.
Esa sala es hoy una de las salas de exposición y es impresionante por sí sola. También conserva la escalera monumental y un patio interior con arcadas en dos niveles donde hay balas de piedra de catapulta apiladas, restos del asedio otomano.
Y luego está el jardín, que es la sorpresa. Detrás del edificio se abre un jardín amplio, algo silvestre, con esculturas y sarcófagos entre la vegetación, mosaicos de suelo protegidos y bancos con sombra. Muy poca gente llega hasta aquí y es el rincón más tranquilo de toda la Ciudad Vieja.
Las piezas que hay que buscar
La estrella es la Afrodita de Rodas, del siglo I antes de Cristo, una escultura en mármol de la diosa arrodillada recogiéndose el pelo mojado. Es pequeña, poco más de medio metro, y estuvo siglos bajo el mar, lo que le dio a la superficie una textura característica. Lawrence Durrell la llamó la Dama Marina.
Hay una segunda Afrodita, la Afrodita Thalassia o Afrodita del Baño, del siglo III antes de Cristo, más grande y también extraordinaria. La gente las confunde con frecuencia.
La estela funeraria de Krito y Timarista, del siglo V antes de Cristo, muestra a una madre y una hija despidiéndose. Es una de las piezas más conmovedoras del arte funerario griego que se conservan.
Las cerámicas micénicas y geométricas de las necrópolis de Ialyssos y Kamiros son una colección de primer nivel. Hay vasos, ánforas, joyería de oro.
Y el pabellón de mosaicos, con piezas de suelo helenísticas y romanas montadas en pared, permite verlos de cerca y con detalle, cosa poco habitual.
Lo práctico
La entrada cuesta 8 euros en temporada alta y 4 reducida. Los menores de 25 de la Unión Europea entran gratis con documento.
Existe un billete combinado, en torno a 10 euros, que da acceso a este museo más el Palacio del Gran Maestre, el Museo de Artes Decorativas y la iglesia de Nuestra Señora del Burgo. Si vas a ver dos o más, amortiza inmediatamente.
Hay varias fechas de entrada libre repartidas en el calendario cultural griego, incluidos los primeros domingos de mes en invierno.
¿Cuánto tiempo y merece la pena con niños?
Hora y media es el tiempo cómodo para verlo bien. En cuarenta minutos se ven las piezas principales si vas con prisa.
Con niños funciona mejor de lo esperado por dos motivos: el edificio es un castillo con escaleras y arcos, y el jardín les deja moverse. Si vas con adolescentes, mejor aún: la sala del hospital y las balas de catapulta enganchan.
La señalética está en griego e inglés y es correcta, con paneles explicativos razonablemente completos. En español no hay. Hay audioguía disponible.
Accesibilidad: es un edificio medieval y eso se nota. Hay escaleras y desniveles y la adaptación es parcial. Consulta antes si vas en silla de ruedas.
Dónde está y cómo encajarlo
Está en la plaza Mousiou, justo al pie de la Calle de los Caballeros, en el corazón del barrio monumental.
El orden que recomendamos para media jornada en la Ciudad Vieja: entrar por la Puerta de Amboise, museo primero cuando abre a las ocho, subir después la Calle de los Caballeros con la luz de la mañana y terminar en el Palacio del Gran Maestre antes de que lleguen los grupos de crucero. Sobre las doce ya lo tienes todo visto y te vas a la playa.