Sifnos es la isla donde nació la familia de Nikolaos Tselementes, el hombre que escribió el primer recetario griego moderno y cuyo apellido se convirtió en la palabra griega para "libro de cocina". Si hay un sitio en las Cícladas donde tiene sentido meterse en una cocina, es este.

Varias casas y tabernas de la isla organizan clases de cocina en verano. No están en las plataformas de reserva habituales: se contratan a través del alojamiento, en la oficina de turismo del puerto o llamando directamente. Los precios rondan los 60 a 90 euros por persona, con la comida incluida.

Qué se cocina

Los dos clásicos absolutos, y ambos dependen del barro local, que es la razón por la que la cocina y la alfarería sifnias son la misma historia contada de dos maneras.

La revithada son garbanzos con cebolla, aceite y laurel, metidos en una olla de barro panzuda y cocidos toda la noche en el horno de leña comunitario del pueblo. Se sacan el domingo a mediodía. La textura que consiguen doce horas de cocción lenta no se replica en una cazuela normal, y esa es justamente la lección.

El mastelo es cordero o cabrito marinado en vino tinto con eneldo, colocado sobre sarmientos de vid dentro de un cacharro de barro con el mismo nombre. Tradicionalmente es el plato de Pascua.

Según la casa, se añade melopita, la tarta de queso fresco con miel, o ensalada de alcaparras silvestres.

Cómo suele ser la jornada

Empieza a media mañana, muchas veces con un paseo corto por el campo cercano para recoger hierbas y alcaparras de los muros de piedra seca. En primavera esto es especialmente bonito, porque la isla está llena de hinojo silvestre, tomillo y orégano.

Después viene la preparación, que es tranquila y muy conversada. Los platos sifnios no tienen técnica complicada: lo que tienen es tiempo y producto. Y luego se come, con vino local, normalmente en una mesa larga y compartida.

Lo que conviene saber

Dificultad: ninguna. No hace falta saber cocinar.

Duración real: unas cuatro horas, que se pasan rápido. Reserva la tarde, porque después de comer y con vino no vas a querer hacer nada más.

Vegetarianos y alergias: la revithada es vegana de serie y la mayoría de anfitriones adaptan el menú si avisas. Dilo al reservar, no al llegar.

Con niños: funciona bien a partir de ocho o nueve años, aunque las cuatro horas se les pueden hacer largas.

Cuándo: de mayo a octubre. Fuera de temporada casi nadie las organiza porque la isla cierra.

Reserva: con uno o dos días de antelación en junio y septiembre, con más margen en agosto. Son grupos pequeños, de seis a diez personas.

Si prefieres solo comer

Perfectamente legítimo. La revithada se sirve los domingos en muchas tabernas de Apollonia y de los pueblos de la cresta, y el mastelo aparece en casi todas las cartas de la isla en temporada.

Y si viajas a principios de septiembre, busca las fechas del Festival de Gastronomía Cicládica, que se celebra en Sifnos en honor a Tselementes con demostraciones, degustaciones y cocineros invitados de otras islas.

Para entender del todo la conexión entre el barro y el fuego, encadénalo con el taller de alfarería: son las dos caras de la misma tradición de la isla.