Koukounaries es la playa que inventó Skiathos. Fue ella la que en los años sesenta atrajo a los primeros viajeros del norte de Europa, y todavía hoy aparece en casi todas las listas de mejores playas de Grecia. Llegamos en el autobús de primera hora, bajamos en la última parada y caminamos por un sendero entre pinos. Cuando se abrió el bosque y apareció la arena, entendimos el porqué.
Cómo es en realidad
Una media luna de unos setecientos metros de arena dorada, muy fina, casi harina, que baja al agua con una pendiente mínima. El mar es transparente y poco profundo durante muchos metros, con ese color entre turquesa y verde que le dan los pinos reflejados. Detrás de la playa hay un bosque denso de pino piñonero, los koukounaries que le dan nombre, protegido como espacio natural.
Tras el pinar se esconde la laguna de Strofilia, un pequeño humedal al que se llega por una pasarela de madera desde la zona más tranquila de la playa. Hay patos, garzas y otras aves, y es un paseo agradable cuando el sol aprieta.
Lo que nadie te cuenta: la gente
Seamos honestos. En julio y agosto Koukounaries está llena. Hay filas de tumbonas casi de punta a punta, beach bars con música, motos de agua y mucha gente. Si esperas una playa virgen, te vas a llevar un chasco.
Hay trucos para disfrutarla igual:
- Madruga. Antes de las diez la playa es otra, tranquila y con la arena todavía fresca.
- Ve a los extremos. El extremo oeste, junto a la pasarela de la laguna, suele estar más tranquilo que la zona central.
- Ven en junio o septiembre. El agua está caliente y la playa, a medio gas.
- Quédate al atardecer. Cuando se van los grupos de hotel, sobre las seis, la luz entre los pinos es preciosa.
Sombra, servicios y precios
La sombra natural existe gracias a los pinos que llegan hasta la arena en algunos tramos, pero se ocupa pronto. Si no quieres alquilar tumbona, llega temprano y busca sitio bajo los árboles. Un juego de tumbonas y sombrilla puede costar de 15 a 30 euros en temporada alta, según la zona.
Hay de todo: duchas, vestuarios, aseos, varios beach bars, tabernas, un centro de buceo y alquiler de kayak, paddle surf y otros deportes acuáticos. Es una playa muy cómoda para pasar el día entero sin preocuparse de nada.
Con niños
Es probablemente la mejor playa de Skiathos para ir con niños pequeños. Arena fina, agua poco profunda y tranquila, servicios cerca y el autobús a la puerta. Vigila solo las zonas de deportes acuáticos, que están balizadas pero tienen tráfico de motos.
Cómo llegar
- Autobús. Es la última parada, la 26, de la línea de la costa sur. Tarda unos treinta minutos desde la ciudad y en verano pasa cada 15 a 30 minutos. Es la opción más cómoda y barata.
- Taxi acuático. Desde el puerto viejo salen barcas a Koukounaries en temporada. Más caro que el autobús, pero el trayecto por la costa es bonito.
- Coche o moto. Hay aparcamiento junto al pinar, que se llena a media mañana en agosto.
Alrededores
Koukounaries es el centro de un rincón con varias playas muy distintas a pocos minutos a pie o en coche. Al oeste están las dos Banana, una fiestera y otra naturista. Al norte, siguiendo un sendero por el pinar, la tranquila Mandraki. Y un poco más allá, Agia Eleni, ideal para ver la puesta de sol con el Pelión al fondo.
Si te gusta el estilo de playa de arena con pinos, en la vecina Skopelos encontrarás playas parecidas, como Stafilos, con mucha menos gente.