Después de una mañana en Koukounaries, entre tumbonas y motos de agua, buscamos algo más tranquilo. Un camarero nos señaló un sendero que se perdía en el pinar y nos dijo: "Mandraki, veinte minutos". Fueron veinticinco, pero al final del camino nos esperaba una playa de arena clara, pinos casi hasta el agua y muchísima menos gente.

Cómo es

Mandraki, también conocida como Xerxes, está en la costa noroeste de Skiathos, al otro lado de la península de Koukounaries. Son unos trescientos metros de arena dorada con algo de grava en algunas zonas, un mar abierto y claro, y un telón de fondo de pinos y dunas. El nombre de Xerxes viene de la tradición según la cual la flota persa de Jerjes fondeó en estas aguas antes de la batalla de Artemisio, en el 480 antes de Cristo.

Al lado está la pequeña cala de Mandraki Elias, separada por unas rocas, y las dunas que hay detrás de la playa forman parte del espacio natural protegido del pinar.

Por qué ir

Porque es la alternativa perfecta a las playas masificadas de la costa sur. Al no llegar el autobús hasta la arena y exigir un paseo, filtra a mucha gente. Hay una taberna con buena fama, que sirve comida casera, pescado y bebidas frías, y algunas tumbonas de alquiler, pero buena parte de la playa queda libre para tu toalla.

En julio y agosto no estará vacía, pero la sensación de espacio no tiene nada que ver con la de Koukounaries.

Cómo llegar

  • A pie. El sendero sale de la zona del pinar de Koukounaries, cerca de la carretera que sube hacia las playas de Banana. Está señalizado y va casi todo por dentro del bosque, así que tiene sombra. Unos veinte o veinticinco minutos con alguna subida suave. Lleva calzado cerrado o sandalias firmes, no chanclas.
  • En coche o moto. Una pista de tierra llega hasta cerca de la playa. Con coche normal se puede, con cuidado. En quad o scooter, ojo en los tramos de arena suelta.
  • En barco. Algunos taxis acuáticos y excursiones paran en la costa oeste en temporada, pero no es lo habitual.

Lo que tienes que saber

  • Viento. Al estar en la costa noroeste, cuando sopla el meltemi del norte el mar puede estar movido y con oleaje. Ese día mejor quedarse en el sur. En días de calma, en cambio, el agua es de las más limpias de la isla.
  • Sombra. Los pinos dan sombra en la parte alta de la playa, sobre todo por la mañana.
  • Con niños. El paseo por el pinar es fácil para niños que caminan bien, pero la entrada al agua es algo más brusca que en Koukounaries y el oleaje puede ser mayor. Vigila más.
  • Qué llevar. Agua para el camino. Hay taberna, pero si vas temprano o fuera de temporada puede estar cerrada.

Nuestra opinión

Mandraki es para quien está dispuesto a caminar un poco a cambio de tranquilidad. Combina muy bien con Koukounaries en el mismo día: mañana en el pinar y la laguna, comida en la taberna de Mandraki y tarde en la arena casi vacía. Si te gusta este estilo de playa salvaje entre pinos, te encantarán también algunas calas de Skopelos, la isla vecina.

Y para cambiar de registro al día siguiente, nada mejor que la excursión en barco a Lalaria, en la costa norte.