Si solo pudiéramos quedarnos con una imagen de Skiathos, sería esta: el barco reduciendo la marcha, el acantilado gris levantándose delante, y abajo una franja de piedras tan blancas que parecían nieve, con el agua de un azul que no habíamos visto en ninguna otra playa del Egeo. Lalaria es la foto de portada de la isla, y en persona es todavía mejor.
Por qué es tan especial
Lalaria está en la costa norte, la cara salvaje de Skiathos, donde no llegan las carreteras. Es una cala de unos doscientos cincuenta metros cerrada por un acantilado vertical de roca oscura. La playa no es de arena, sino de cantos rodados blancos, lisos y redondos, pulidos durante siglos por el mar.
Ese fondo blanco es lo que da al agua su color: un turquesa luminoso, casi fosforescente, y una transparencia que permite ver el fondo a varios metros. En el extremo de la playa, el mar ha perforado la roca y ha formado un arco natural, la Tripia Petra. Cuentan los locales que quien nada a través de ella rejuvenece. No lo podemos confirmar, pero lo intentamos.
Cómo llegar: solo en barco
Aquí no hay otra opción. Los barcos de excursión salen cada mañana del puerto viejo de la ciudad de Skiathos, y cada uno anuncia su ruta y precio en un cartel en el muelle. El trayecto hasta Lalaria dura unos treinta minutos.
La mayoría de las excursiones combinan Lalaria con otras paradas:
- Las cuevas marinas. Skotini, la cueva oscura, con una entrada baja y estrecha por la que solo cabe un barco pequeño, y Galazia, la cueva azul, con reflejos de luz increíbles en el agua. Los barcos grandes solo se asoman, los pequeños entran.
- El Kastro. A cinco minutos de Lalaria, con una hora para subir a las ruinas o bañarse en su playa.
- Los islotes de Tsougria. Algunas rutas terminan en estas islitas frente al puerto, con playas de arena y aguas tranquilas.
Una excursión típica dura unas cinco horas, de diez de la mañana a tres de la tarde, con un par de horas en Lalaria. Si quieres reservar con antelación, el tour en barco a Lalaria y las cuevas azules es una buena opción. Para algo más exclusivo, hay barcos privados y lanchas rápidas que te dejan elegir horario.
Lo que tienes que saber antes de ir
- No hay nada. Ni bar, ni tumbonas, ni sombrillas, ni fuente. Lleva agua de sobra, algo de comer y protección solar. Algunos barcos tienen bar a bordo.
- Sombra. Muy poca. El acantilado da algo de sombra a primera hora de la mañana, pero a mediodía la playa está al sol. Una sombrilla ligera o un pareo son buena idea.
- Calzado. Los cantos son lisos pero duros, y queman a mediodía. Unos escarpines ayudan mucho, sobre todo para entrar al agua.
- No te lleves piedras. Está estrictamente prohibido y se multa. Si cada visitante se llevara un canto, en unos años no quedaría playa.
- Oleaje. La costa norte está expuesta al viento del norte. Los días de meltemi fuerte las excursiones pueden cancelarse o no parar, y el arco puede ser peligroso para nadar. Pregunta antes de embarcar.
- Mareo. El trayecto va por mar abierto y con viento se mueve. Si eres sensible, ponte en la parte trasera del barco y toma algo antes de salir.
- Accesibilidad. Desembarcar puede implicar una pasarela o un salto a poca profundidad. No es fácil para personas con movilidad reducida.
Mejor momento
Las primeras horas de la mañana son las mejores, antes de que lleguen todos los barcos a la vez. En julio y agosto la playa puede tener varios barcos fondeados al mismo tiempo. En junio y septiembre, con el mar más tranquilo, es sencillamente perfecta.
Nuestra opinión
Lalaria no es una playa para pasar el día con comodidades. Es una playa para verla, bañarse en ella y recordarla. Si vas a hacer una sola excursión en Skiathos, que sea esta. Y si te quedas con ganas de playas salvajes de agua turquesa, en la vecina Alonissos hay calas parecidas dentro del Parque Marino, con muchos menos barcos.