La primera tarde en Skiros bajamos desde la Chora por la larga escalera que sale de la plaza de Rupert Brooke. A cada escalón el mar se hacía más grande, hasta que llegamos a la arena de Magazia con las piernas temblando y ganas de agua. Nos metimos con la luz dorada del atardecer, mirando hacia arriba, a la roca blanca de la Chora con el castillo encima. Fue la foto que nos llevamos de la isla.

Una playa, dos pueblos

Magazia y Molos son dos pueblos distintos, pero comparten la misma playa, un largo arco de arena de casi dos kilómetros en la costa este, justo debajo de la Chora. Magazia, al sur, es el tramo más cercano a la capital y el más animado, con casas blancas, estudios y tabernas pegadas a la arena. Molos, al norte, empezó siendo un pequeño puerto de pescadores con un molino de viento y una capilla excavada en la roca, y en los últimos años se ha llenado de bares y apartamentos.

La arena es dorada y bastante fina, con algunos tramos de grava. El agua es limpia y la entrada suave, lo que la hace muy cómoda para familias con niños.

Lo que conviene saber

  • Viento: es la gran pega. Está en la costa este, expuesta al meltemi de julio y agosto. Algunos días hay oleaje y el agua se enfría. Si sopla fuerte, cruza a la costa oeste, a Pefkos o Atsitsa, mucho más resguardadas.
  • Sombra: hay tramos con tamariscos, pero la mayoría de la sombra la dan las sombrillas de alquiler. En agosto conviene llegar pronto si quieres árbol.
  • Masificación: es la playa más concurrida de Skiros, pero "concurrida" aquí es relativo. Incluso en agosto hay espacio de sobra, sobre todo en el tramo central, entre Magazia y Molos.
  • Servicios: es la única playa de la isla con servicios completos a lo largo de casi todo el recorrido: tumbonas, tabernas, cafés, algún alquiler de material acuático y duchas en algunos tramos.
  • Accesibilidad: buena. Se puede aparcar cerca de la arena en varios puntos y hay tramos llanos.

Dónde comer

Las tabernas de Magazia y Molos son de lo mejor de la isla para comer con los pies casi en la arena. Hay cocina casera al horno, pescado fresco, verduras silvestres con aceite y limón, y la famosa langosta con pasta. Nos gustó especialmente comer a media tarde, cuando se vacían y el camarero tiene tiempo para charlar.

Qué ver alrededor

En el extremo norte, pasado Molos, merece la pena acercarse al cabo de Pouria, con formaciones rocosas curiosas, antiguas canteras y pequeñas calas donde bañarse casi solo. Junto a Molos hay además una capilla de Agios Nikolaos excavada en la roca y un molino restaurado que se ha convertido en símbolo del pueblo.

Nuestra recomendación

Es la playa perfecta para los días de llegada y salida, para familias y para quien viaje sin coche. Si te alojas en la Chora o en Magazia, la tendrás siempre a mano. No es la más bonita de Skiros, pero sí la más cómoda y la que tiene mejor ambiente al atardecer.

Si solo tienes unos días, combínala con una escapada a la costa oeste o con una visita a la granja de caballos skyrianos. Y si vienes de la playera Skiathos, prepárate: aquí la vida de playa es mucho más tranquila.