Subimos a Glossa casi por casualidad, buscando un café antes de ir a la capilla de Agios Ioannis. Acabamos quedándonos toda la mañana. El pueblo se asoma desde lo alto de una ladera en el extremo noroeste de la isla, con Skiathos enfrente y el puerto de Loutraki a sus pies, y tiene ese silencio de los sitios donde todavía manda la vida local.

Un pueblo con carácter propio

Glossa es el segundo núcleo de Skopelos, con algo menos de mil habitantes. Su arquitectura es distinta a la de la Chora: casas de piedra con tejados de teja, balcones de madera volados y un aire más continental, que muchas guías describen como de estilo macedonio. Las calles son estrechas, empinadas y casi sin coches.

Aquí no hay tiendas de recuerdos en cada esquina. Hay una plaza con un par de cafés, alguna panadería, tabernas con terraza mirando al mar y vecinos que se saludan por su nombre. Es la Skopelos que ya no se ve en el puerto de la capital en agosto.

Qué ver y hacer

Lo mejor de Glossa es pasear sin rumbo y asomarse a los miradores sobre el mar. Al atardecer, el sol se pone detrás de Skiathos y la vista desde las terrazas de las tabernas es de las más bonitas de la isla. Merece la pena reservar una cena aquí al menos una noche.

Para el café o el desayuno, busca alguna de las cafeterías de la calle principal y pide algo dulce de cuchara: las ciruelas y albaricoques en almíbar son una especialidad de la isla. En las tabernas, la carne de cabra guisada y el pescado del día que entra por Loutraki son apuestas seguras.

Desde el pueblo salen varios caminos tradicionales. Uno baja hasta Loutraki, el puerto, en unos 20 o 30 minutos. Otros se internan entre olivos hacia capillas aisladas y hacia la costa norte.

Loutraki, el puerto de abajo

Al pie de Glossa está Loutraki, un pequeño puerto con unas cuantas tabernas, una playa de guijarros y los restos de unas termas romanas. Aquí atracan los barcos que llegan de Skiathos, a solo 30 minutos, así que es la entrada natural a la isla para quien vuela al aeropuerto de Skiathos.

Un consejo importante: si llegas a Loutraki y tu alojamiento está en la Chora, ten en cuenta que hay unos 40 minutos de carretera. El autobús conecta ambos puertos, pero a última hora de la tarde hay pocos. Reserva un taxi con antelación (unos 30 euros) si tu barco llega tarde.

¿Dormir en Glossa?

Es una muy buena opción si buscas tranquilidad y autenticidad. Los precios suelen ser algo más bajos que en la capital, las vistas son espectaculares y tienes cerca las playas del noroeste y la capilla de Agios Ioannis. A cambio, la vida nocturna es mínima y las playas del sur quedan a media hora larga.

Encaja con parejas, viajeros que repiten y quien quiera caminar. Si es tu primera vez y quieres todo a mano, la Chora sigue siendo más práctica.

Cómo llegar

Glossa está a unos 25 kilómetros de la Chora por la carretera principal, unos 40 minutos en coche. El autobús de la isla hace el recorrido varias veces al día en temporada, con parada en el pueblo y en Loutraki. Hay aparcamiento en la entrada; el interior del pueblo es mejor recorrerlo a pie.

Combínalo con

Una jornada perfecta por el noroeste: café en Glossa, baño en la playa de Kastani, subida por la tarde a Agios Ioannis y vuelta a Glossa para cenar viendo el atardecer.