Desde la terraza de nuestro alojamiento en la Chora veíamos cada mañana el monte Palouki al otro lado de la bahía, cubierto de pinos y salpicado de puntos blancos. Eran monasterios. Una tarde nos decidimos a subir y fue una de las mejores excursiones del viaje: carretera estrecha entre bosque, silencio absoluto y unas vistas sobre la capital que no se ven desde ningún otro sitio.

Qué son y dónde están

El Palouki es la montaña que cierra por el este la bahía de Skopelos, con unos 560 metros de altura. En sus laderas hay un grupo de monasterios construidos entre los siglos XVI y XVIII, cuando la isla vivió una época de prosperidad. Algunos siguen habitados por una o dos monjas o un monje solitario; otros están vacíos.

Los principales, de abajo arriba, son estos:

  • Evangelistria, del año 1712, el más grande y el más cercano a la Chora, a unos 3,5 kilómetros. Conserva su muralla defensiva, una fuente con inscripción en el patio y un iconostasio dorado del siglo XVIII traído de Constantinopla.
  • Metamorfosis tou Sotiros, del siglo XVI, considerado el más antiguo de la isla.
  • Agia Varvara, del siglo XVII, con aspecto de pequeña fortaleza y vistas sobre la bahía.
  • Timiou Prodromou, del siglo XVIII, a unos 8 kilómetros de la capital, muy dañado por el terremoto de 1965 y restaurado después.
  • Taxiarches, el más alto y aislado, al que solo se llega con una caminata exigente.

Cómo recorrerlos

La forma más cómoda es en coche o moto: una carretera sale de la Chora, bordea la bahía y sube por el monte enlazando los monasterios. En una tarde puedes ver tres o cuatro con calma. La carretera es estrecha y tiene tramos sin asfaltar, así que conduce despacio.

La forma más bonita es a pie. Desde la Chora sale un camino tradicional que sube hasta Evangelistria en algo menos de una hora y se puede alargar hasta los demás. Lo cuentan bien en nuestra ruta de senderismo por los monasterios del Palouki. En verano, sal temprano: hay poca sombra en algunos tramos y hace mucho calor a mediodía.

Antes de ir

Los horarios no son fijos. Por lo general abren por la mañana y a última hora de la tarde, y cierran en las horas centrales. Si un monasterio está cerrado, no insistas: suele vivir allí una persona mayor. La entrada es gratuita, aunque se agradece un donativo o comprar algo en la pequeña tienda, cuando la hay.

Viste con respeto: hombros y rodillas cubiertos. En algunos monasterios dejan pareos en la entrada, pero no cuentes con ello. No se suelen permitir fotos dentro de las iglesias.

¿Merece la pena?

Si te interesa la historia, el arte religioso o simplemente el paisaje, sí. Aunque no entres en ninguno, la carretera del Palouki ofrece las mejores vistas panorámicas de la Chora de Skopelos. Al atardecer, con el pueblo iluminándose al otro lado del agua, es un espectáculo.

Si solo tienes tiempo para uno, elige Evangelistria: es el más accesible y el más completo. Y si te gustan los monasterios, en la isla vecina de Skiathos te espera el monasterio de Evangelistria, con el mismo nombre y una historia ligada a la independencia griega.

Combínalo con

Por la mañana, baño en la playa de Stafylos; por la tarde, monasterios del Palouki; y cena en la Chora.