A Lethra hay que ganársela, y eso la hace especial. Salimos de Livadia a las ocho de la mañana, siguiendo el sendero que arranca al final de la bahía y bordea la costa entre rocas y matorral aromático. Tras unos 45 minutos de subidas y bajadas suaves apareció abajo una cala de piedras blancas, el agua de un azul casi fosforito y ni una sola persona. Tuvimos la playa para nosotros hasta las once.
Cómo es la playa
Lethra es una cala de unos 150 metros de guijarros blancos y redondeados en la costa este de Tilos, al norte de Livadia. El agua es de una transparencia increíble y el fondo cae de forma gradual al principio, lo que la hace agradable para nadar. En los laterales, las rocas forman pequeñas cuevas y entrantes que dan sombra e intimidad.
Detrás de la playa se abre un barranco seco con vegetación, y hay un único árbol grande que proporciona algo de sombra. Es el sitio más codiciado, así que si llegas pronto, es tuyo.
¿Qué hay que llevar?
Pain point importante: Lethra no tiene ningún servicio. No hay agua potable, ni comida, ni sombrillas. Lleva al menos litro y medio de agua por persona (más en verano, contando la vuelta), comida, protector solar, gorro y, si puedes, una sombrilla ligera o un toldo. Calzado de montaña ligero o zapatillas para el sendero y escarpines para el agua. Y, por supuesto, llévate toda tu basura de vuelta: Tilos es una isla de residuo cero y se nota en lo limpias que están sus playas.
Ambiente
Lethra es la playa naturista semioficial de Tilos. No es obligatorio, pero la mayoría de quienes llegan hasta aquí se bañan desnudos, y el ambiente es totalmente tranquilo y respetuoso. Rara vez hay más de diez personas, incluso en agosto. A media mañana pueden llegar los bañistas de la barca, pero nunca se llena.
¿Es apta para familias?
Para familias con niños que caminen bien y no tengan problema con el ambiente naturista, sí. La caminata no es difícil, pero sí expuesta al sol y con algún tramo de piedra suelta. Para niños pequeños, mejor ir en barca. No es accesible para personas con movilidad reducida.
Cómo llegar
- A pie: el sendero sale del extremo norte de Livadia, más allá de las últimas casas, y está señalizado. Son unos 3 kilómetros y entre 45 minutos y una hora. No hay sombra por el camino, así que sal temprano o a última hora de la tarde. Existe una variante circular más larga que pasa por la playa de Kokkini, sube a Mikro Horio y vuelve a Livadia, unos 8,4 kilómetros en cuatro horas.
- En barca: en temporada, las barcas tradicionales que salen del puerto de Livadia hacen paradas en Lethra y otras calas sin carretera. Lo contamos en nuestra excursión en barca por las playas de Tilos.
Nuestro consejo
Ve a primera hora caminando y vuelve en barca si coincide el horario, así disfrutas del paisaje sin pasar calor en la vuelta. Y si te gusta caminar hasta playas solitarias, la isla vecina de Symi tiene varias calas parecidas, aunque allí suelen llegar más barcos de excursión.