Varias de las mejores playas de Tilos no tienen carretera. Puedes llegar a algunas caminando, pero otras quedan lejos o detrás de senderos largos sin sombra. Para eso están las barcas tradicionales de madera, los kaikis, que en temporada salen del puerto de Livadia por las mañanas. Nos subimos a uno un día de julio sin ninguna expectativa y acabó siendo de los mejores días del viaje.
Cómo funciona
No esperes una plataforma de reservas online ni un catamarán con barra libre. En Tilos esto es mucho más sencillo: una o dos barcas locales anuncian sus salidas con carteles en el muelle o en la agencia de viajes del puerto, y se reserva hablando directamente con el capitán o en la propia agencia la tarde anterior. El pago suele ser en efectivo.
Hay dos formatos habituales:
- Barca-taxi a una playa: te deja por la mañana en una cala y te recoge por la tarde. Ideal para pasar el día en playas como Lethra, Kokkini, Agios Sergios o Tholos.
- Vuelta por la costa: un recorrido de medio día o día completo con varias paradas de baño, a veces con comida a bordo o en una cala.
Los precios cambian cada temporada, pero orientativamente un trayecto de ida y vuelta a una playa ronda los 15-25 € por persona y una excursión de día completo, algo más. Confirma siempre en el muelle.
Las playas que visitamos
Kokkini, la playa roja, rodeada de roca volcánica color óxido. Lethra, de guijarros blancos y agua fosforito, la naturista de la isla. Agios Sergios, una pequeña cala al sur de Livadia, muy pintoresca y de agua azul intenso. Y Tholos, con sus rocas grises y rojas. Todas con un denominador común: casi nadie, agua perfecta y ningún servicio.
Desde el mar, además, se entiende mucho mejor la geografía de la isla: los acantilados, las cuevas, las ruinas de algún castillo en lo alto de una colina. Con suerte, puedes ver algún delfín, y la costa de Tilos es zona de paso de tortugas marinas y de foca monje, aunque verlas es muy difícil.
¿Me voy a marear?
Es la pregunta más común. Las barcas recorren sobre todo la costa este y sur, bastante protegidas del meltemi, y suelen salir solo con buen tiempo. Aun así, son embarcaciones pequeñas y se mueven más que un ferry. Si eres propenso, toma algo antes de embarcar, colócate en la parte trasera y mira al horizonte. Con viento fuerte, el capitán cancela o cambia el recorrido; es normal y es por tu seguridad.
Qué llevar
- Agua y comida: las playas no tienen servicios. Pregunta si la excursión incluye algo.
- Protector solar, gorro y una camiseta, porque en la barca no siempre hay sombra.
- Gafas y tubo de snorkel; el fondo merece la pena.
- Efectivo para pagar.
- Bolsa para tu basura: Tilos es una isla de residuo cero.
Cancelación y temporada
Las barcas funcionan de junio a septiembre, con más frecuencia en julio y agosto. En mayo y octubre depende del tiempo y de la demanda. No hay política de cancelación formal: si el capitán cancela por mal tiempo, no pagas; si cambias de planes, avísale con tiempo. Es un trato de confianza muy de isla pequeña.
Para quién es
Para familias que quieren llegar a playas salvajes sin caminar bajo el sol, para quien no tiene coche y para cualquiera que quiera ver Tilos desde el mar. Es una actividad tranquila, apta para todas las edades.
Alternativas
Si no coincides con las barcas, a Lethra y Kokkini puedes llegar caminando: lo contamos en nuestra actividad de senderismo por Tilos. Y si vas a seguir viaje por el Dodecaneso, en Symi los taxis acuáticos son aún más frecuentes y llegan a calas espectaculares.