Tilos es, ante todo, una isla para caminar. Lo comprobamos el primer día, cuando descubrimos que en Livadia no se alquilan bicicletas y que la carretera principal apenas tiene 15 kilómetros. Lo que sí tiene es una red de senderos señalizados sobre antiguos caminos de mulas y muros de piedra seca que conectan los pueblos, los siete castillos, las capillas y las calas a las que no llega ningún coche. Acabamos caminando todos los días.
Por qué Tilos es especial para caminar
Toda la isla está protegida dentro de la red Natura 2000 y la caza está prohibida desde hace décadas. El resultado es un paisaje sorprendentemente vivo: valles con huertos y manantiales, laderas cubiertas de tomillo, salvia y orégano, y más de 150 especies de aves registradas. En primavera el campo se llena de flores. Por los caminos oirás sobre todo cencerros de cabras y el zumbido de las abejas que producen la famosa miel de tomillo de Tilos.
Las rutas que hicimos (y recomendamos)
1. Megalo Horio al castillo (0,7 km, 20-30 min de subida). Corta pero muy empinada, desde la parte alta del pueblo hasta el castillo de los Caballeros. Dificultad media por la pendiente y la roca suelta. Vistas de toda la bahía de Eristos.
2. Megalo Horio a Agios Antonios (1,1 km, 20 min). Paseo fácil por un camino empedrado entre muros de piedra que baja hasta la aldea de pescadores. Perfecto para ir a cenar y ver la puesta de sol.
3. Panagia Kamariani al monasterio de Agios Panteleimonas (3,6 km, 1 h 30 min). Nuestra favorita. Sale de una iglesita cerca de Agios Antonios y recorre la ladera occidental con el mar abierto a la izquierda hasta el monasterio de Agios Panteleimonas. Tiene una fuente para rellenar agua. Dificultad media.
4. Circular de Livadia por Kokkini, Lethra y Mikro Horio (8,4 km, unas 4 h). La más completa. Sale de Livadia hacia el norte por la costa hasta las calas de Kokkini y Lethra, sube por el interior hasta el pueblo abandonado de Mikro Horio y baja de nuevo al puerto. Exigente por el calor y los desniveles. Se puede acortar haciendo solo el tramo hasta una de las playas.
5. Agios Ioannis, Gera y monte Koutsoumbas. En el sureste, una ruta moderada por un antiguo camino de piedra con vistas a la bahía de Agios Zacharias, pasando por el asentamiento abandonado de Gera hasta la cima del Koutsoumbas (494 m). Desde el camino bajan senderos a calas desiertas.
6. Megalo Horio a la playa de Skafi (2,4 km). Hacia el norte, hasta una gran playa de guijarros sin carretera. Para quienes buscan una playa realmente solitaria.
Nivel de dificultad
La mayoría de las rutas son de dificultad fácil a media: caminos anchos y bien marcados, con desniveles moderados. El verdadero enemigo es el sol. No hay apenas sombra y en julio y agosto se superan con facilidad los 30 grados. Por eso las mejores épocas son abril, mayo, junio, septiembre y octubre.
Qué llevar
- Calzado de montaña ligero o zapatillas de trekking. Las chanclas no sirven en la roca suelta.
- Al menos 1,5-2 litros de agua por persona; las fuentes son escasas.
- Gorro, gafas de sol y protector solar.
- Bañador y toalla, porque muchas rutas terminan en una cala.
- Mapa descargado en el móvil. El ayuntamiento de Tilos publica las rutas en su web, y en Livadia se venden mapas en papel.
¿Por libre o con guía?
Las rutas se pueden hacer perfectamente por libre y gratis. Si prefieres ir acompañado, en temporada hay guías locales y algunos alojamientos organizan caminatas en grupo, sobre todo en primavera, cuando llegan muchos senderistas británicos. Pregunta en la agencia de viajes del puerto de Livadia; no hay reserva online. Algunas agencias especializadas organizan también semanas de senderismo en Tilos con alojamiento incluido.
Consejos finales
Sal siempre temprano, avisa en tu alojamiento de la ruta que vas a hacer y combina caminata y transporte: el autobús municipal te deja en Megalo Horio o Agios Antonios para empezar o terminar las rutas. Si te quedas con ganas de más, la vecina Nisyros ofrece rutas espectaculares por el borde de su cráter volcánico.