Agios Romanos fue la playa a la que volvimos más veces, y no por ser la más espectacular, sino por ser la más cómoda. Está a un cuarto de hora de la ciudad, tiene árboles que dan sombra de verdad, el agua es de un verde esmeralda que invita a quedarse horas y, al fondo, la silueta de Syros se ilumina al atardecer. Es la playa a la que vas cuando no quieres complicarte la vida.

Cómo es la playa

Es un arenal de unos 300 metros de arena dorada, con algún canto en la orilla, en la costa suroeste de la isla, pasado Kionia. El fondo es de arena y baja suavemente, y el agua suele estar tranquila cuando sopla el viento del norte, porque esta zona queda bastante resguardada. Una pequeña capilla dedicada a San Romano da nombre a la playa.

Lo que la hace especial son los tamariscos, árboles que crecen casi hasta la orilla y crean una franja de sombra natural. En una isla donde la sombra es un bien escaso, esto es oro. Si llegas pronto, puedes plantar la toalla bajo un árbol sin pagar tumbona.

Servicios y ambiente

Una parte de la playa tiene un chiringuito con tumbonas, sombrillas, bebidas y música relajada. El resto es libre. El ambiente es familiar y tranquilo: gente de la isla, familias griegas de Atenas y viajeros que se alojan en la ciudad. Por la tarde llegan parejas a ver el atardecer con una cerveza artesanal de Tinos.

Los puntos débiles

  • Gente: al estar tan cerca de la ciudad, en agosto se llena, sobre todo los fines de semana. La sombra de los tamariscos es lo primero que se ocupa.
  • Aparcamiento: limitado. En pleno verano, llega antes de las 11 o aparca más lejos en la carretera.
  • Arena: con algo de canto en la orilla; para niños pequeños, unas zapatillas de agua no sobran.
  • Viento: aunque suele estar protegida, con viento del sur o del oeste entra algo de oleaje.

Para familias

Es una de nuestras recomendaciones para familias con niños: sombra natural, entrada suave, servicios cerca y a pocos minutos del alojamiento si estás en la ciudad. Además, en la misma costa hay otras playas a las que puedes cambiar si una está llena.

Playas cercanas

Siguiendo la costa hacia la ciudad encontrarás Kionia, con las ruinas del santuario de Poseidón y Anfitrite justo detrás de la playa, y las calas de Platia Ammos, Diaskari y Tsampia. Hacia el norte, Apigania y Kantani son más pequeñas y tranquilas, con acceso por pista. En un mismo día puedes ir probando varias.

Combínalo con

La cercanía a la ciudad hace que Agios Romanos encaje en cualquier plan. Una buena opción es visitar por la mañana el Museo Arqueológico de Tinos, ver las ruinas del santuario de Poseidón en Kionia y terminar en Agios Romanos con baño y atardecer. Otra, subir a las aldeas del interior, como Ktikados, y bajar aquí por la tarde.

Si los días de viento te dejan sin opciones en el norte, aquí y en Pachia Ammos tendrás tus mejores alternativas. Y para un día de playa salvaje cuando no sople, guárdate Kolymbithra.