Casi todos los visitantes de Tinos pasan por delante del Museo Arqueológico sin entrar, camino del santuario de Panagia Evangelistria. Nosotros también lo hicimos el primer día. El segundo, bajando de la iglesia con calor, nos metimos dentro casi por buscar fresco y nos encontramos con unas tinajas gigantes que nos tuvieron un buen rato dando vueltas a su alrededor.
Un museo pequeño con piezas grandes
El museo ocupa un edificio de una sola planta en la avenida Megalocharis, la calle que sube del puerto al santuario. No es grande y no pretende competir con los museos de Atenas o Delos, pero tiene varias piezas que justifican de sobra la media hora que cuesta verlo.
Lo imprescindible
- Las grandes tinajas (pithoi) del siglo VIII a.C.: son las estrellas del museo. Proceden de Xombourgo, el asentamiento antiguo en la roca del Exomvourgo, y algunas superan la altura de una persona. Están decoradas con relieves de escenas mitológicas, animales y motivos geométricos. Una de ellas muestra lo que se interpreta como el nacimiento de Atenea saliendo de la cabeza de Zeus.
- Esculturas del santuario de Poseidón y Anfitrite: el gran santuario de Kionia, a 3 km de la ciudad, atraía a peregrinos en época helenística y romana, igual que hoy lo hace la Panagia. Del templo proceden estatuas de nereidas, tritones y delfines, fragmentos arquitectónicos y relieves.
- El reloj de sol de Andrónico de Cirro: un reloj solar de mármol atribuido al mismo astrónomo que diseñó la Torre de los Vientos de Atenas. Es una pieza curiosa que pasa desapercibida si no la buscas.
- Cerámica y objetos funerarios de distintos yacimientos de la isla, desde la época geométrica hasta la romana.
¿Merece la pena?
Si te interesa la arqueología, sí, sin duda. Si no, la visita es corta y barata, y las tinajas son lo bastante impresionantes para que valga la pena incluso para los menos aficionados. Las cartelas están en griego e inglés, aunque son algo escuetas. Calcula entre 30 y 45 minutos.
Es también un buen plan de media mañana para huir del calor o del viento, o mientras esperas el ferry.
Consejos prácticos
- Horario: los museos estatales griegos suelen abrir por la mañana y cerrar a primera hora de la tarde, y los horarios cambian según la temporada. Confirma en el propio museo o en la web del Ministerio de Cultura griego.
- Entrada: económica (unos 3 €), con entrada gratuita para menores y ciudadanos de la UE menores de 25 años, como en el resto de museos estatales griegos, y descuentos para mayores de 65.
- Ubicación: en plena avenida Megalocharis, a 5 minutos andando del puerto y a otros tantos del santuario.
- Accesibilidad: planta baja, acceso sencillo.
Completa la visita en Kionia
Para entender mejor las piezas del santuario de Poseidón, acércate a Kionia, a 3 km al noroeste de la ciudad, donde quedan los cimientos del templo, el altar y restos de las fuentes y edificios para peregrinos, justo detrás de la playa. La entrada es simbólica y la visita breve. Después, la playa de Agios Romanos, un poco más allá, es perfecta para bañarse.
Combínalo con
El museo encaja en una mañana en la ciudad: santuario a primera hora, museo arqueológico después y un paseo por las calles comerciales. Si te quedas con ganas de más, el gran museo de la isla es el Museo de Artesanía del Mármol en Pyrgos. Y si quieres ver cómo era un gran santuario antiguo completo, desde Tinos puedes ir en el día a Delos, vía Mykonos.