Desde casi cualquier punto del centro de Tinos se ve una mole de roca que destaca sobre las colinas, con la silueta de una ermita en lo alto. Es el Exomvourgo. Durante días lo estuvimos mirando desde la carretera hasta que una mañana sin viento decidimos subir. Fue una de las mejores decisiones del viaje.
La historia de la roca
El Exomvourgo fue habitado desde la antigüedad, y en sus faldas apareció parte de la cerámica que hoy se expone en el Museo Arqueológico de Tinos. Pero su gran momento llegó con los venecianos. En el siglo XIII construyeron aquí arriba una fortaleza, el Castello di Santa Elena, con un pueblo amurallado dentro que llegó a tener cientos de casas, iglesias y cisternas.
Desde esta roca Venecia gobernó Tinos durante casi cinco siglos. Cuando el resto de las Cícladas ya había caído en manos otomanas, Tinos resistió. No fue hasta 1715 cuando la fortaleza se rindió, convirtiendo a Tinos en la última isla de las Cícladas en pasar a manos turcas. Los otomanos destruyeron buena parte de las murallas y la población bajó a los valles, pero la influencia veneciana se nota todavía en la comunidad católica de los pueblos de alrededor.
La subida
El sendero empieza junto a la carretera, cerca de la aldea de Xinara, donde hay un pequeño espacio para aparcar. La subida es corta, unos 30-40 minutos, por un camino empedrado y luego entre rocas con algún tramo de escalones. No es técnica, pero sí empinada.
Por el camino pasarás junto a restos de muros, aljibes y una fuente. Arriba quedan la ermita, fragmentos de la muralla y, sobre todo, unas vistas espectaculares: al norte Volax y su campo de rocas, al sur la ciudad de Tinos y el mar, y en días claros Syros, Mykonos, Delos, Naxos y Andros. Nos sentamos en una roca a comer unos higos y no hablamos durante un buen rato.
La vía ferrata
Para quien quiera algo más de emoción, el Exomvourgo tiene la vía ferrata más larga de las Cícladas, un recorrido equipado con cables y grapas metálicas que rodea la roca con tramos aéreos. Es apta para principiantes con un mínimo de forma física si se hace con guía y equipo. Te lo contamos en detalle en nuestra actividad de vía ferrata en el Exomvourgo.
Consejos prácticos
- Cuándo subir: a primera hora de la mañana o al atardecer. No hay ni un árbol, y en verano el sol pega muy fuerte.
- Viento: con meltemi fuerte, arriba sopla con violencia. Si no puedes estar de pie en el aparcamiento sin sujetarte, deja la subida para otro día.
- Qué llevar: agua (no hay fuentes fiables), gorra, protección solar y zapatillas de montaña o de trail. Con sandalias es peligroso.
- Niños: con niños mayores de 7-8 años acostumbrados a caminar es factible, pero vigílalos en la parte alta, donde no hay barandillas.
- Precio: gratis, sin taquilla ni horario.
Combínalo con
El Exomvourgo está rodeado de algunas de las aldeas más bonitas de la isla. Antes o después de la subida, visita Volax y su paisaje de rocas gigantes, la aldea de Loutra con el antiguo convento de las Ursulinas, o Tarampados, con su valle de palomares (busca el cartel "Pigeon Houses"). Para comer, las tabernas de Ktikados y Tripotamos están a pocos minutos.
Si te gustan las fortalezas venecianas en lo alto de una roca, en las Cícladas tienes otra subida memorable en el Kastro de Ano Syros, justo enfrente, al otro lado del estrecho.