Livada fue la playa que más nos costó alcanzar y la que más recordamos. La carretera desde Falatados se va estrechando entre muros de piedra seca, pasa junto a palomares abandonados y termina en una pista de tierra que baja hacia el mar en curvas cerradas. Cuando por fin aparcamos y caminamos los últimos metros, había solo dos personas en toda la cala. El agua era tan transparente que se veían las piedras del fondo a cinco metros.
Cómo es la playa
Livada es una bahía en la costa noreste de Tinos, encajada entre colinas peladas y rocas de granito con formas extrañas. La orilla es de cantos y grava, con algo de arena en algunos tramos, y el agua cobra profundidad bastante rápido. A los lados, grandes bloques de piedra erosionados por el viento parecen esculturas, en la misma línea geológica que las rocas de Volax.
No hay construcciones, ni chiringuito, ni tumbonas. Solo la playa, las rocas y el mar. En sus alrededores hay antiguas canteras y restos de un embarcadero de mineral, recuerdo de cuando esta costa se usaba para cargar piedra.
Lo que tienes que saber antes de ir
- El viento: Livada está abierta al norte y al noreste. Con meltemi fuerte, el mar puede estar muy movido y la playa resulta incómoda o incluso peligrosa. Reserva Livada para días de calma o viento del sur.
- La pista: se puede hacer con un coche normal, pero despacio y con cuidado. En moto pequeña es más delicado por la grava suelta. Muchos contratos de alquiler no cubren daños en pistas de tierra, así que conduce con prudencia.
- Sin sombra: no hay ni un árbol. Imprescindible sombrilla y mucha agua.
- Sin servicios: lleva todo lo que necesites, incluida comida, y llévate la basura de vuelta.
- Calzado: zapatillas de agua para entrar por los cantos y explorar las rocas.
Para quién es
Livada es para quien busca soledad y naturaleza. Es perfecta para snorkel (el fondo rocoso tiene peces y el agua es muy clara), para fotografiar las rocas y para pasar unas horas sin oír más que el mar. No es buena opción para niños pequeños por la entrada de cantos y la profundidad, ni para quien quiere comodidades. El nudismo es frecuente y aceptado aquí.
Cuándo ir
A primera hora de la mañana la luz es preciosa y suele haber todavía menos gente. Mayo, junio y septiembre son ideales: el meltemi sopla menos y el mar está ya templado. En julio y agosto, consulta el viento la noche antes y ten un plan B en el sur de la isla, como Pachia Ammos.
Combínalo con
Antes o después de Livada, vale la pena pasear por las aldeas del interior que hay en el camino, como Falatados, Steni o Myrsini, y comer en alguna de sus tabernas. El camino hacia Livada también pasa cerca del Exomvourgo, así que puedes subir a la roca por la mañana temprano y bajar a nadar al mediodía.
Si te gustan este tipo de playas salvajes al final de una pista, en Tinos tienes muchas más esperando. Y si buscas lo contrario, una playa con arena y servicios, vuelve a Kolymbithra o a las playas cercanas a la ciudad.