Agios Dimitrios es la postal más espectacular de Alonissos. Una lengua de cantos blancos se mete en el mar 100 metros y separa la bahía en dos colores: turquesa pálido a un lado, azul intenso al otro. Cuando la ves desde arriba antes de bajar, el efecto es casi irreal. Está al norte de la isla, fuera del circuito habitual, lo que hace que casi siempre tenga menos gente que las playas más céntricas.
Pain points
Lo lejos que está. Son 18 kilómetros desde Patitiri por una carretera estrecha que sube y baja por la columna de la isla. En coche se hace en 35 minutos, en quad en 45. La carretera es asfaltada hasta el final pero estrecha, con tramos sin protección lateral y curvas muy cerradas. No es un sitio donde apetezca volver de noche con vino.
No hay sombra. Cero. La playa es una lengua expuesta al sol todo el día. En julio y agosto el calor del mediodía es brutal: si vienes en plena temporada, hazlo antes de las 11:00 o después de las 17:00. Lleva sombrilla propia: el chiringuito es minúsculo y no siempre tiene tumbonas disponibles.
Servicios mínimos. Hay un puesto sencillo abierto en julio y agosto, y a veces en junio y septiembre, que sirve frappés, ensaladas básicas y bocadillos. No hay duchas, los baños son rudimentarios. Trae tu agua y comida si vienes a pasar el día.
Fondo y entrada al agua. Cantos rodados, no arena. Los escarpines son útiles. La pendiente es muy fuerte: a 3 metros de la orilla ya cubre por encima del cuello. La transparencia es absoluta: a 10 metros se ve la arena del fondo, lo que la hace una de las mejores playas de la isla para snorkel.
Lo que compensa todo
La belleza. Pocas playas griegas tienen una formación geológica como esta. La sensación de estar al final del mundo, con el parque marino extendiéndose hacia el horizonte, es de las experiencias más memorables del archipiélago. Para fotos al amanecer o al atardecer no hay competencia en la isla.
Si quieres entender por qué Alonissos tiene fama de ser la más auténtica de las Espóradas, una mañana en Agios Dimitrios responde la pregunta sin palabras. Lleva un buen libro, una nevera con bocadillos y dispárate la jornada entera aquí. La vuelta a Patitiri se hace muy bien con una parada técnica en Steni Vala para cenar pescado fresco.
Combinar con otras playas
Las dos calas pequeñas inmediatamente al sur de Agios Dimitrios, accesibles caminando 10-15 minutos por la costa, son aún más solitarias y prácticamente vírgenes. Llévate aletas y máscara si tienes ganas de explorar.