Chrisi Milia (que se traduce como "manzana dorada") es la playa más fotografiada de Alonissos por una razón sencilla: combina las dos cosas que casi nunca van juntas en las islas griegas, arena dorada y aguas cristalinas dentro del parque marino. Está en la costa este de la isla, a 8 kilómetros al norte de Patitiri, escondida en una bahía pequeña con pinares que llegan literalmente hasta la arena.

Pain points: lo que necesitas saber

Sombra. El gran punto a favor frente a otras playas griegas: aquí los pinos dan sombra natural en buena parte de la arena. Si llegas pronto puedes plantarte directamente bajo un árbol y olvidarte de la sombrilla. A partir de las 12:00 la sombra escasea, por eso conviene madrugar.

Multitudes. Es la playa con bandera de "más popular" de la isla, lo que no significa que esté abarrotada. En agosto sí llena, sobre todo entre las 11:00 y las 16:00, con unas 200 personas en un buen día. En junio y septiembre raramente sobrepasa las 50. Comparada con las playas de Skiathos o de Mykonos, esto es prácticamente desierto.

Tipo de fondo. A pesar del nombre, la "arena" es más bien gravilla muy fina mezclada con arena dorada. El fondo entrando en el agua sigue siendo gravilla, lo que hace recomendable llevar escarpines, sobre todo si viajas con niños o tienes pies sensibles. La transparencia compensa: a 5 metros de la orilla ya ves los peces a tus pies.

Acceso. La carretera asfaltada llega hasta un parking gratuito a 50 metros de la arena. Hay que bajar una cuesta corta con suelo irregular. No es accesible para sillas de ruedas. La opción romántica es venir en caïque desde Patitiri (10 euros ida y vuelta en temporada).

Servicios y vida en la playa

Hay un chiringuito sencillo, Mediterraneo, que sirve frappés, tostadas, ensalada griega y platos del día. Los precios son justos para Grecia (café 3 euros, ensalada 8 euros, plato del día 12-15). Alquilan sombrillas con dos tumbonas por 12 euros el día. Hay duchas y baños rudimentarios.

Combinaciones de jornada

La mejor manera de aprovechar el día es bajar a Chrisi Milia por la mañana temprano, comer un pescado fresco a media tarde en Steni Vala (a 4 km al norte) y subir a la Chora vieja para ver caer el sol. En tres paradas tienes los pilares de la isla.

Si vienes en familia con niños pequeños, es una de las pocas playas de Alonissos con acceso fácil, sombra natural y aguas planas sin oleaje. La bahía está completamente cerrada, lo que hace que el mar parezca una piscina incluso en días de viento.